Y de repente… “Descarrilamiento”

Amy Schumer y Brie Larson © Universal Pictures

Amy Schumer y Brie Larson © Universal Pictures

Crítica

Y de repente tú (2015), de Judd Apatow

Por Joan Colás

Parece que todo encaja para que Y de repente tú (Trainwreck, o descarrilamiento para ser más exactos) sea la comedia del verano. El director es el gamberro Judd Apatow (Virgen a los 40, Lío embarazoso,…) y su protagonista es la deslenguada Amy Schumer, famosa por sus discursos políticamente incorrectos y feministas. Todo cuadra para que el film sea lo que anuncia el tráiler “la película que escandalizaría a tu madre”.

Judd Apatow es famoso por haber reinventado la comedia americana dándole un trasfondo: los mayores de 30 tienen el síndrome de Peter Pan, sus sueños no se cumplen, viven una vida monótona repleta de alcohol e inmadurez… Todo eso lleva tiempo observándose en los films que dirige y/o escribe. Los más recientes, por eso, ya pecaban de irregulares y personajes casi estereotipados, estirando historias ya vistas antes, alargadas en exceso por un metraje mal calculado y que acababan siendo más serias y correctas de lo que prometían ser. Tal vez por eso ha decidido darle a su nuevo film otro aire.

De el guión se encarga Amy Schumer, quien también protagoniza el film. La actriz es ya toda una celebrity en Estados Unidos donde cuenta con un programa propio en cuyo título figura su nombre. Su éxito es fruto de su mordacidad e irreverencia. Con alusiones a los poderes de Hollywood y con un discurso que raya lo racista, liberal/progresista y cargado de un feminisimo sin tapujos, se ha ganado la atención de gran parte del público norteamericano y de Judd Apatow. El cineasta ha querido dar un giro a sus películas apostando por una protagonista femenina y encargándole el guión.

Trainwreck cuenta la historia de Amy una joven periodista que trabaja para una revista de hombres y que desde niña asumió, gracias a su padre, que “la monogamia no existe”, así que decide ir de chico en chico, disfrutando de su sexualidad, su soltería y las noches de alcohol y desenfreno. Pero cuando su jefa le encarga hacer un reportaje sobre un médico de estrellas del deporte, las cosas parecen cambiar.

Sí, es lo que parece. “La película que escandalizaría a tu madre” es una comedia romántica al uso, con una sola diferencia: los diálogos son políticamente incorrectos. Nada nuevo bajo el sol. Amy Schumer explota sin tapujos el lenguaje de la calle sin censura alguna, Judd Apatow vuelve a presentar a una joven treintañera que no sabe donde va, con una vida sentimental más sexual que emocional, pero luego la moralina es exactamente la misma que Algo para recordar, Pretty Woman y tutti altri. Tanto es así que las dos horas que dura el film se llegan a hacer monótonas.

Pese a un gran arranque que promete estar delante de una comedia que va a por todas y dispuesta a no dejar títere con cabeza, Judd Apatow parece volver a perderse en un film que se acerca a las dos horas de un clasicismo digno de las comedias del Hollywood clásico. Y esto no tendría nada de malo si el tráiler y un genial media hora inicial no prometieran lo contrario. Si las expectativas sobre el revolucionario “fundador” de la nueva comedia americana no estuviera detrás de las cámaras y si la incorrecta Amy Schumer no acabara al final de la película convirtiéndose en una Carrie Bradshaw (más) deslenguada (todo lo que lleva criticando este tiempo y que la ha llevado a lo más alto), el espectador sabría muy bien a que se enfrenta. Incluso hay una historia emocional con el padre de la protagonista que podría ser completamente prescindible sino fuera porque ofrece momentos realmente graciosos cuando la comedia empieza a decaer.

Todo parece estar desaprovechado: el planteamiento inicial, la vis cómica de Tilda Swinton haciendo de jefa hija de puta, Bill Hader (que ofrece poco más que su gestualidad)…  No se trata de que sea una mala película, al fin y al cabo el espectador se lo acaba pasando en grande con Amy. Pero cuando uno espera que De repente encuentre un nuevo tipo de comedia mucho más gamberra, se acaba encontrando con un “descarrilamiento” de un director y una actriz y guionista que parecen haber sido arrollados por la comedia romántica y la máquina de Hollywood.