Una poetisa en blanco y negro

Jowita Budnik

Jowita Budnik

Crítica

Papusza (2013), de Joanna Kos y Krzysztof Krauze

Por Christian de González
El tiempo de los gitanos errantes
 ya pasó, hace mucho. Pero yo aún los veo: 
Son alegres, fuertes y claros como el agua.
 Bronislawa Wajs “Papusza”

Los artistas siempre son tema de mérito en el cine. Sus personalidades, tan complejas y llenas de aristas resultan atractivas para la pasión interpretativa. Son un reto para directores, guionistas y actores. No es necesario crear un personaje atractivo y temperamental; ya suelen serlo. Sus vidas, a menudo violentas, caóticas y llenas de claroscuros forman no solo al personaje, sino la historia en sí. En muchos casos la realidad supera a la ficción.

Papusza es una curiosidad dentro de la poesía europea. Gitana romaní nómada en la convulsa Europa de entreguerras, afincada entre carros, caballos y violines, con la gran suerte de saber leer y escribir y la gran desgracia de no quedarle más que eso. Quizá por ello, esta película no gira en torno a Papusza, sino que utiliza su figura como eje central para relatar la vida de los gitanos errantes de Polonia en un tiempo tan relevante.

Pocas veces el cine nos da la oportunidad de sentarnos frente a un museo. Las películas, que necesitan un hilo conductor, una narración coherente, nos aleja de las imágenes fijas sustituyéndolas por el movimiento. En este caso, asistimos a una sucesión de fotografías que se contemplan pausadamente. Cada plano, cada fotograma, son excelsos. Merecen ser enmarcados y expuestos en las paredes de un museo. Si fuese una exposición sobre la vida de los gitanos romaníes no dudo del enorme éxito que habría conseguido. La recreación perfecta de un estilo de vida prácticamente abandonado, en un blanco y negro contrastado, sobrio, bello y elegante. Un documento indispensable.

Sin embargo, más allá de la belleza de las imágenes la película es una cadena pesada de conversaciones que poco o nada se relacionan entre ellas. El personaje de Papusza vaga por la película como un subterfugio. Algún poema frente al fuego, alguna lectura, alguna reflexión y poco más de la poetisa. En su defensa diremos que su biografía es muy escasa, al igual que su obra. Una existencia nómada es un rompecabezas para biógrafos, quedándonos la sospecha de sus poemas para reconstruir una vida larga y errática.

Los directores de Papusza aman el cine clásico, casi mudo. Con un guion mejor estructurado ésta película estrenada hace un siglo podría haberse convertido en un clásico del cine aunque solo fuese por la belleza de sus imágenes. Al menos, nos queda el consuelo de pensar que a falta de versos, a falta de vivencias, toda la poesía de Papusza ha sido hecha imágenes. Música zíngara, pasiones de gitanos, algunas líneas de una mujer que solo habló en su obra de lo que veía: Desolación, vida exigente, carencias y la pertenencia exclusiva a la tierra por la que cada día transita: La frialdad del paisaje polaco, con la que tan bien se identificó Papusza.