Una batalla estelar

Zachary Quinto como “Spock” y Chris Pine como “Kirk” en “Star Trek Into Darkness”

Crítica

Star Trek Into Darkness (2013), de J. J. Abrams

Por Sara Méndez

Jeffrey Jacob “J. J.” Abrams (Nueva York, 1966) es uno de los cineastas más versátiles de Hollywood. Creador de la serie de televisión “Alias”, co-creador de las series “Felicity” y “Lost”, guionista de “Armagedón” (1998) y director de películas de acción como “Misión Imposible III” (2006) y “Súper 8” (2011), son algunos de sus créditos más destacados. Sin embargo, la fama mundial le llegó en 2009 tras el éxito de su adaptación de “Star Trek”, basada en la épica serie de televisión creada por Gene Roddenberry en 1968. A pesar de la reticencia de los fans, el film creó admiración en la audiencia. Tras muchos remakes fallidos llegaba por fin una película a la altura de la serie original.

Después de mucho esperar, Abrams nos trae a la gran pantalla “Star Trek Into Darkness”, la nueva aventura del capitán James T. Kirk (Chris Pine) y su tripulación a bordo de la nave estelar U.S.S. Enterprise, cuya misión es “explorar extraños, nuevos mundos, y buscar nuevas formas de vida y nuevas civilizaciones, viajando audazmente a donde nadie ha llegado antes”.

Durante una misión al planeta Nibiru, el capitán Kirk expone la Enterprise a la población del lugar para salvar a Spock (Zachary Quinto), su primer oficial, quien se ve atrapado dentro de un volcán a punto de erupcionar, desobedeciendo la normativa de la Federación que prohíbe dejarse ver por civilizaciones primitivas. Como consecuencia, Kirk es llamado a Tierra y suspendido de su cargo.

Cuando el agente John Harrison (Benedict Cumberbatch) hace explosionar una instalación secreta en Londres, Kirk asiste, junto con el almirante Christopher Pike (Bruce Greenwood), a una reunión de emergencia durante la cual son atacados. Tras el incidente, Kirk es puesto de nuevo al mando de la Enterprise con la misión de ir a Kronos, donde se encuentra refugiado Harrison, y bombardear el planeta con un suministro de 72 torpedos proporcionados por el almirante Alexander Marcus (Peter Weller).

Para los “trekkies” o admiradores de la serie original, “Star Trek Into Darkness” quizás resulte un tanto familiar. Y es que si en algo falla esta precuela es en ser menos original que su predecesora y posiblemente demasiado obstinada tratando de homenajear a la serie, lo cual resulta innecesario.

Lo que diferencia a este film de la mayoría de las películas de ciencia ficción es la fuerza emocional de la historia. La franquicia de “Star Trek” es una exploración de valores donde la relación entre los personajes prima sobre la acción, que no deja de ser uno de los aspectos más espectaculares de la película.

Las interpretaciones de Pine y Quinto son excelentes. Ambos actores aportan profundidad y carisma a sus personajes convirtiendo la interacción entre ambos en uno de los aspectos más interesantes de la trama. Su complicada amistad (debido a la falta de emoción de Spock por ser mitad vulcano) se convierte en el hilo conductor de la historia, cuyo fondo radica en el sacrificio que cada personaje está dispuesto a hacer para salvar a sus seres queridos. Así mismo, la interpretación de Cumberbatch es admirable en su papel de villano. Frío e impasible,  su personaje resulta un antagonista mucho más interesante que su antecesor, Nero. La complejidad del personaje no solo refuerza la temática de la historia sino que crea intriga y puntos de giros inesperados. Zoe Saldana en el papel de Uhura, el británico Simon Pegg como Scotty, Karl Urban como el Dr. “Bones” McCoy, John Cho en el papel de Sulu y Anton Yelchin como el joven Chekov completan, una vez más, el reparto como miembros indispensables de la tripulación del capitán Kirk, a la que se une la bella Alice Eve en el papel de Carol, experta en armamento.

Los efectos especiales y las escenas de acción son, sin ninguna duda, uno de los aspectos más impresionantes del film. La calidad visual es impecable y Abrams hace un gran trabajo recreando un mundo futurista. Así mismo, el visual de Kronos, de la U.S.S. Enterprise y del espacio son realmente sorprendentes.

Una vez más, Abrams consigue emocionar a través de sus personajes y crear una aventura espacial memorable.

Se estrena en España el 5 de julio de 2013

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