Una asesina con Historia

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Qi Shu como Nie Yinniang

Qi Shu como Nie Yinniang en The Assassin

Crítica

The Assassin (2015), de Hsiao-hsien Hou

Por Joan Colás

Hsiao-hsien Hou (China, 1947) es conocido por la búsqueda de la belleza en cada uno de sus planos, sea en blanco y negro o en color, transmite la energía de la naturaleza y de los personajes que retrata. Con The Assassin el director vuelve a elaborar una puesta en escena indiscutiblemente bella. La cámara sigue los pasos de la protagonista (Nie Yinniang) sintiendo las vibraciones del paisaje y de su historia.

Con la naturaleza pero sobre todo con la Historia, en mayúsculas. Éste ha sido siempre el eje central del cine del director taiwanés. Siempre de fondo, silenciosa como la protagonista de The Assassin, pero haciéndose presente a través de sus protagonistas. Son ellos los que sufren las consecuencias políticas e históricas del país. Tanto da el período histórico que retrate, incluso si es el actual, Hou Hsiao-Hsien tiene claro que nadie puede escapar de su pasado, para bien o para mal.

Este es el caso de Nie Yinniang, la asesina del título. Apartada de su familia de pequeña, la enviaron fuera de su provincia, Weibo, y fue cuidada por una monja que la educó en el arte de la espada y del asesinato. Tanto es así, que cuando se hace mayor la acaba enviando de regreso a Weibo para que mate a su primo Tian Ji’an, el gobernador disidente del territorio que no quiere formar parte del séquito de la dinastía Tang y ser un súbdito más. Pero cuando Yinniang regresa, su pasado y la historia se apoderan de ella.

En  los rostros de los protagonistas se muestra el peso del pasado. Pero también en esos estilizados planos largos en los que el director muestra a sus personajes intentando huir de ese poder que los asfixia. Incluso en los golpes secos, duros y con gran carga afectiva que espeta la asesina a sus rivales.

Hsiao-hsien Hou vuelve a demostrar que es un maestro de la imagen. Incluso en el manejo de esos pillow shots, tan característicos de otro director japonés, Yasujirō Ozu el cineasta observa a los animales, a las plantas o el paisaje, ayudando al espectador a interiorizar los sentimientos de los personajes.