Roman Polanski: Vida y Obra de un genio trágico

©Jesús Zurita

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Por Guillermo López García

La vida de Raymond Roman Thierry Liebling (París, 1933) más conocido como Roman Polanski, al igual que la del viejo continente en el siglo XX está marcada por la Segunda Guerra Mundial. Hijo europeo y como tal, víctima de la persecución nazi, del hambre y la miseria. Partícipe de la revolución de los años 60 y parte indiscutible de la cultura occidental de la segunda parte del siglo. Un personaje que demuestra con su propia vida que es posible escapar de la nada y esquivar un destino trágico propio de narraciones míticas para al final, sobrevivir.

Infancia en Blanco y Negro

Hijo de padres judíos polacos no practicantes, su madre muere en  el campo de concentración de Auschwitz en 1943 cuando Roman solo tiene 10 años. Su padre sobrevive a Mauthausen.  El propio Roman es consciente en su infancia del peligro de ser descubierto por los nazis y se esconde con amigos de su padre cambiando de casa en casa durante varios años. En una entrevista al periodista británico Clive James, Polanski recuerda los años de persecución nazi en Polonia:“Me hice pasar por un niño católico, ayudó que yo era muy rubio, además aprendí a rezar y a comportarme como un auténtico católico”. Después de la guerra, ya adolescente, Polanski se estrena en la dirección con “Cuchillo en el agua” (1962) nada más terminar sus estudios en la escuela de cine de Łódź, la tercera ciudad más poblada de Polonia y participar como actor en varias películas entre las cuales se encuentra el debut del también director polaco Andrzej Wajda “A Generation” (1955).  Los estudiantes de la escuela de cine tenían la oportunidad de dirigir y proyectar sus propios cortometrajes y además trabajar como asistentes de dirección en largometrajes de directores consagrados dentro del cine polaco. Una oportunidad que Roman ha reconocido posteriormente como fundamental para su aprendizaje y la difusión de su primera obra. Roman presentó diez páginas de lo que sería después “Cuchillo en el agua” a un productor (puede que fuera el propio Stanislaw Zylewicz, productor de “cuchillo…”)  y este accedió a financiar el debut del joven director. El resultado es un thriller psicológico con tres personajes inquietantes que comparten un viaje en altamar lleno de tensión, violencia y sexualidad. Gustó mucho a la crítica internacional que premió a Roman con múltiples reconocimientos (FIPRESCI en Venecia y nominación al Oscar en la categoría de mejor película extranjera) además de ser portada de la revista TIME.

La vida del director cambió radicalmente en muy poco tiempo y rápidamente se convierte en una de las figuras más destacadas del panorama cinematográfico internacional. Roman tenía entonces 29 años. El siguiente paso de Polanski tras “Cuchillo en el agua” fue salir de la asfixiante atmósfera de la Europa del Este. Siempre ha expresado la desolación que le provocaba la ausencia de libertad y describe Polonia como un lugar gris donde era casi imposible diferenciarse del resto del mundo. Apela a una sociedad homogénea y uniformada, reprimida bajo el comunismo más rancio.

“Una de las películas que más me impactó cuando era niño fue Robin Hood, por ser una película de aventuras y en color. No había visto nunca nada parecido”.

Polanski en el rodaje de "Repulsion"

Polanski en el rodaje de “Repulsion”

La Otra Europa

Sus primeras nociones de inglés las aprende en el mismo set de rodaje de  “Repulsión” (1965).  Pocas cosas se interferían en su camino y el idioma no iba a ser uno de ellas.  Él mismo ha reconocido que no sabía ni una sola palabra antes de ese viaje. “Vivir en Londres en los años 60 fue la mejor experiencia de mi vida, la más enriquecedora”, “la gente salía a pasárselo bien sin sentirse culpable por ello, esa noción de la culpa cambió mi vida”, “en esa época conocí a los Rolling Stones, Sam Spiegel…” .

Es también en Londres donde Roman conoce a muchas mujeres, entre ellas a su futura esposa, la actriz norteamericana Sharon Tate sobre la cual Roman dice lo siguiente: “Me casé con Sharon porque era la mujer de mis sueños, representaba la idea de mujer que yo buscaba desde hace tiempo” . Pero el concepto de fidelidad no cambió con el matrimonio y Roman explica que tanto él como Tate y la misma época en Londres hicieron que entendiera las relaciones de forma más abierta y nunca renunció a otras por el hecho de estar casado” . Eran años en los que el amor libre dominaba en las élites culturales en las que Roman se movía. Repulsión está escrita por el propio Roman junto con Gérard Brach, amigo íntimo del director y producida por Gene Gutowski y una pequeña productora de películas de terror (Compton Films) rodada casi íntegramente en el interior de un apartamento y protagonizada por Catherine Deneuve. La película gana el premio FIPRESCI y el oso de plata en Berlín. Con Gérard Brach como guionista Polanski dirige en 1966 “Cul-de-sac” que gana el oso de oro en Berlín. Su tercera película es la que confirma de forma definitiva el idilio entre Polanski y la crítica que convierte al director polaco en el realizador de moda del cine europeo. Solo tenía 33 años.

Su siguiente proyecto es una comedia de terror producida por MGM “El baile de los vampiros” (1967) que el mismo Roman protagoniza junto a Sharon Tate. Es además su primera película en color y la que acabaría por proporcionarle su primera oportunidad en Hollywood.

Get Thee Behind Me Satan (Apártate de mí, Satanás )

En 1968 y tras haber realizado cuatro películas en los últimos cuatro años Polanski da el salto definitivo al cine estadounidense con un encargo de William Castle Productions (productora de películas de terror de serie B) el proyecto se titula “Rosemary’s Baby” (la semilla del diablo) y estaba basado en la novela  homónima de Ira Levin. El libro se publicó en 1967 y fue un enorme best seller. Cuentan que el proyecto fue ofrecido a Hitchcock que lo rechazó por considerar la historia contraria a sus valores católicos. Afortunadamente el encargado de la producción (Paramount) el mítico productor Robert Evans había conocido a un joven director polaco en el rodaje de “Repulsión” y decide proponer (con insistencia) el nombre de Polanski para la dirección de la película. Polanski aceptó el reto y se encargó también de la adaptación del guión (nominación al Oscar a mejor guión adaptado). Pensó en Sharon Tate para el papel principal, después en Jane Fonda pero con la primera era demasiado obvio que la relación entre ambos tenía algo que ver en la elección. Fonda prefirió hacer “Barbarella”. Mia Farrow de 22 años se hizo con el papel de Rosemary. La búsqueda del marido fue también intensa, se habló de Robert Redford, Jack Nicholson, Steve McQueen. Pero fue John Cassavetes el elegido.

“Rosemary’s Baby” es una obra maestra del cine. Polanski realiza un ejercicio de reinvención del género aportando su estilo y técnica además de reforzar el trabajo de los actores a través de un seguimiento continuo a lo largo del intenso y agotador rodaje. Al finalizar la película Polanski forjaría una gran amistad con Farrow (la actriz se  divorció de Frank Sinatra durante el rodaje) y una gran rivalidad con Cassavetes. El estreno de Rosemary’s… fue uno de los más polémicos en la Historia del Cine y atrajo a millones de espectadores a las salas de todo el mundo.

©Jesús Zurita

Ilustración ©Jesús Zurita

Una obra terrorífica sobre sectas, religión, fenómenos sobrenaturales… que ofendió a la iglesia católica y fue condenada por “su burla sobre las personas y prácticas religiosas”.

El éxito de crítica y público con Oscar a la mejor actriz secundaria (Ruth Gordon) y la nominación a mejor guión adaptado para Roman en un año en el que Stanley Kubrick perdía el Oscar a mejor director por 2001 ante Carol Reed por “Oliver” se presentaba como un tiempo de gloria para el todavía muy joven Polanski. El asesinato de Sharon Tate en su casa de Los Ángeles le hace abandonar sus proyectos en Hollywood y regresar a Europa. Será la primera vez pero no la última en que la tragedia se cruce en su camino e impida a Roman seguir con una carrera tan brillante como veloz. La masacre perpetrada por la secta satánica liderada por Charles Manson y la repercusión internacional que tuvo durante meses supuso un cambio radical en la mentalidad americana y en especial en la pequeña comunidad de estrellas de Hollywood. Se empezó a cuestionar el movimiento Hippie que había fomentado que durante años las mansiones de las grandes estrellas permanecieran abiertas en fiestas a cualquiera que se quisiera unir. Una época que se acabó súbitamente. Roman se encontró con una tormenta de portadas sensacionalistas, acusaciones perversas y huyó.

Vuelta a Europa

Durante los días previos al asesinato de Tate, Polanski se encontraba en Londres buscando localizaciones para la que iba a ser su próxima película: “The day of the dolphin” que finalmente dirigiría Mike Nichols. Tras su huída de los Estados Unidos su primer proyecto es el ambicioso acercamiento al mundo de Shakespeare a través de la adaptación de una de las obras cumbre del maestro inglés: “Macbeth” (1971).Recibe críticas muy diversas. Se señaló como elemento muy negativo de la propuesta el abuso de escenas con desnudos que según algunos críticos de la época “distraían de la tragedia original”. Es interesante conocer el dato de que la producción a falta de inversores estuvo encabezada Hugh Hefner (dueño del Imperio Playboy). La película, como otras tantas del director, ha ido ganando reconocimientos varios con el paso del tiempo. A día de hoy muchos la consideran una apuesta acertada  y valiente. En 1972 Roman viaja a Italia para dirigir “¿What?” (¿Qué?) con Marcello Mastroianni, Hugh Griffith y Sydne Rome como protagonistas. También se encarga del guión en una nueva colaboración con su inseparable Gérard Brach. La producción corre a cargo del mítico Carlo Ponti. La comedia resultante se puede incluir en el grupo de películas de transición del director polaco. Un guión de trazo grueso.

Chinatown

Después de dos años fuera de Hollywood y con dos películas relativamente pequeñas como últimos trabajos, Roman vuelve a Estados Unidos, donde la prensa había encontrado otras historias de las que hablar y dejó a Polanski tranquilo en su vuelta al lugar de la tragedia. Un buen amigo del director, el actor Jack Nicholson, le habla de un guión de extraordinaria complejidad y crudeza que fascina al actor en aquel momento. Escrito por Robert Towne y que habla sobre la corrupción y la esencia de la sociedad estadounidense desde una estética de Film Noir. Aquel guión era “Chinatown” y el proyecto pertenecía a Robert Evans, viejo amigo de Polanski y firme aval del genio polaco. La decisión fue fácil para Roman. Haría la película con Nicholson de protagonista y en color (el Film Noir estaba asociado históricamente al blanco y negro por lo que la decisión de Polanski es más que una apuesta arriesgada).

La película se convirtió en un éxito instantáneo de crítica y público llevándose el Oscar al mejor guión además de otras diez nominaciones, globos de oro, Bafta y el reconocimiento de la AFI (American Film Institute) como una de las mejores películas de todos los tiempos. En 1976 Polanski cierra su “trilogía del apartamento” con “The Tennant” (El quimérico inquilino) que se une a “Repulsión” y “Rosemary’s Baby” como películas cuya historia transcurre casi en su totalidad en el interior de un apartamento. “The Tennant” se rueda en Francia con él mismo como protagonista acompañado por Isabelle Adjani. Se puede considerar a la conocida como “trilogía del apartamento” como una serie de películas en las que Polanski presenta muchos de sus miedos a través de los personajes. La paranoia, la compleja relación entre realidad y ficción e incluso la agonía de la propia existencia además de la soledad propia del ser humano. La película se presenta, una vez más, como un trágico preludio al siguiente acto en la vida de Roman. Tan solo unos meses después del estreno Polanski es acusado de violación de una niña de trece años. El juicio, plagado de incidencias y con un juez deseoso de convertirse él mismo en una estrella de Hollywood es la oportunidad esperada por la prensa amarillista que utilizan el caso para señalar a Polanski como el enemigo público número uno de los Estados Unidos. Por recomendación de su abogado, Polanski se declara culpable en el juicio. Escapa a Europa, de nuevo, y no volverá a pisar suelo estadounidense.

Poster de Chinatown

Poster de Chinatown

París, Seigner.

La idea de Polanski era volver a vivir en Londres, donde pensaba rodar su próxima película, “Tess” (1979) pero Reino Unido y Estados Unidos tenían un acuerdo de extradición que provocó que Roman tuviera que instalarse en París. Es en Francia y con la colaboración de Gerard Brach y John Brwonjohn donde el director escribe la adaptación de la novela de Thomas Hardy Tess of the d’Urbervilles. Protagonizada por una joven y bella Nastassja Kinski, la crítica sigue reconociendo a Polanski a través de premios internacionales. La cinta está dedicada “a Sharon” ya que fue Tate quien recomendó la novela a Roman en uno de los últimos encuentros de la pareja.En 1981 Roman se pasa al teatro para dirigir “Amadeus”, obra original de Peter Shaffer. No será hasta 1986 cuando Polanski vuelve al cine con “Piratas”. Entretenido homenaje al género que más disfrutaba en su juventud. Walter Matthau protagoniza la película. Fue un fracaso comercial. Un proyecto demasiado alejado de las historias que Polanski suele contar, con las que se siente identificado y para las que ha desarrollado un estilo visual difícilmente comparable. Imposible de trasladar a una superproducción de aventuras. En 1988 regresa al cine de “autor” con el logradísimo thriller “Frentic” (Frenético) protagonizado por Harrison Ford y Emannuelle Seigner (su futura esposa).

Ya en 1992 no se apartará de Seigner tanto en lo personal como en futuros proyectos. Su siguiente película “Bitter Moon” (Lunas de Hiel), un thriller erótico, también cuenta con Emannuelle además de Hugh Grant y Kristin Scott Thomas. Siguen “Death and the Maiden” (La muerte y la doncella) de 1994 y “The Ninth Gate” (La Novena Puerta) de 1999 y basada en la novela de Pérez-Reverte “El club Dumas”. Son dos películas que mantenían ocupado pero ciertamente alejado de la pasión que siempre provocaba en el el proceso del rodaje. Dos proyectos que no le suponen una satisfacción personal especial. Ya tenía en su cabeza una idea que venía rondándole por mucho tiempo y que sería uno de los mayores logros del realizador y una de las apuestas más personales y autobiográficas de su carrera.

El Pianista 

Su última gran obra maestra (por el momento), basada en la autobiografía del músico Władysław Szpilman. Dos hombres: Polanski y Szpilman escaparon a la muerte siendo testigos del horror nazi. Sus familias no corrieron la misma suerte. Un trabajo brillante desde la dirección, interpretación (Adrien Brody como Szpilman) y con una banda sonora portentosa  de Janusz Olejniczak. Considerada desde el primer momento como una obra de arte , recibió la Palma de Oro y varios Oscar en 2002. Entre ellos el de mejor director para un Roman ausente en la ceremonia ya que seguía perseguido por la justicia estadounidense por el caso de violación de 1979.

En 2005 Polanski se atreve con “Oliver Twist”. Devoto de la versión de de 1948 dirigida por David Lean, asegura en entrevistas que siempre se sintió identificado con el personaje de Dickens. Su infancia en el ghetto escondido de los nazis, buscando comida y observando a los más pobres. Aprendiendo a sobrevivir con ellos. Aunque el hambre de su infancia no le volvió a acechar, nunca ha podido dejar de ser un hombre perseguido. En 2009 Polanski fue arrestado en Suiza por orden de Estados Unidos. Encerrado en una prisión durante dos meses y declarado hombre libre por la justicia suiza. No se ha planteado volver a Estados Unidos en ningún momento.

Presente y futuro

Las dos últimas películas realizadas han sido el thriller político “The Ghost Writer” (El Escritor) de 2010 y “Carnage” (Un dios salvaje) en 2011. Dos títulos que resaltan el buen estado de forma del genio polaco. Cumplirá 80 años el próximo agosto y lo hará estrenando dos películas: “Venus in Fur” con Emannuelle Seigner, la que será su primera película no inglesa en veinte años y “D” sobre una novela de Robert Harris. Para acabar con este salmo, solo agregar que Roman Polanski provoca una fascinación entre muchos amantes del cine (me incluyo) que hace que sea una necesidad reivindicar su figura y su importancia en la Historia del medio audiovisual. La especial relación de los temas a los que más recurren sus películas y la importancia de los mismos en su propia vida: El mal representado a través de las sectas, el poder de manipulación, los peligros del deseo sexual, la violación, el sentimiento trágico de la vida, el destino, la persecución de las obsesiones, los fantasmas del pasado… Todo parece estar conectado y Polanski afrontó siempre lo que se cruzó en su camino de forma pública y a través de su talento natural para hacer películas. Es uno de los más influyentes del siglo XX(desde David Fincher hasta Wes Craven pasando por Atom Egoyan) y uno de los personajes más enigmáticos de la cultura contemporánea.

Filmografía esencial

El cuchillo en el agua (1962)

Repulsión (1965)

Callejón sin salida (1966)

El baile de los vampiros (1967)

Rosemary’s Baby (1968)

Macbeth (1971)

¿Qué? (1973)

Chinatown (1974)

El quimérico inquilino(1976)

Tess (1979)

Piratas (1986)

Frenético (1988)

Lunas de hiel (1992)

La muerte y la doncella (1994)

La novena puerta (1999)

El pianista (2001)

Oliver Twist (2005)

El escritor (2010)

Un dios salvaje (2011)