Nostalgia e impostura

Gamora (Zoe Saldana), Peter Quill/Star-Lord (Chris Pratt), Rocket Raccoon (voiced by Bradley Cooper), Drax The Destroyer (Dave Bautista) y Groot (voiced by Vin Diesel) en “Guardianes de la Galaxia”. Foto: Film Frame ©Marvel 2014

Un fotograma de “Guardianes de la Galaxia”. ©Marvel 2014

Crítica

Guardianes de la Galaxia (2014), de James Gunn

Por Pablo Álvarez

Resulta curiosa la tendencia actual de mitificar sistemáticamente algunas de las nuevas cintas que llegan a la cartelera, como si el espectador estuviera ávido de revivir las sensaciones que experimentó con títulos que marcaron su infancia o juventud. De este modo, es habitual que la llegada de muchas de las películas que se estrenan venga acompañada de una analogía con una de esas obras. Guardianes de la Galaxia es la última en sumarse a esta moda, ya que no han sido pocos los que se han aventurado a calificarla como el Star Wars de esta generación.

La trama sigue los pasos de un grupo de antihéroes con distintas motivaciones, que se unirán a pesar de sus diferencias para intentar detener al malvado Ronan de cometer un genocidio de proporciones planetarias.

A muchos les cogió por sorpresa el anuncio por parte de Marvel del desarrollo de un largometraje basado en un cómic prácticamente desconocido por el gran público. Algo que también sorprendió fue la elección del realizador James Gunn para hacerse cargo del guion y la dirección del film, teniendo en cuenta sus antecedentes. Los inicios de su carrera le sitúan en la factoría Troma y hasta el momento sólo había dirigido dos largometrajes de modesto presupuesto: el homenaje a los films de terror de serie B Slither y una mordaz sátira sobre los vigilantes enmascarados llamada Super. No obstante, los dirigentes del estudio debieron percibir la suficiente personalidad en estos trabajos como para confiarle las riendas de su nueva superproducción. El resultado es un entretenido film de aventuras que, sin embargo, presenta una historia bastante predecible y que adolece por momentos del mismo problema que muchas de las producciones Marvel, un uso excesivo de un sentido del humor que oscila entre lo ingenioso y lo simplón. Por otro lado, el sorprendente diseño de producción y los efectos visuales contrastan con unas escenas de acción bastante planas en cuanto a realización. El director parece ser consciente de sus limitaciones al respecto y opta por potenciar el aspecto más valorable de la cinta, sus personajes y la naturalidad de sus diálogos cuando interactúan entre sí.

Arte conceptual de “Los Guardianes de la Galaxia” ©Marvel 2014

Arte conceptual de “Guardianes de la Galaxia” ©Marvel 2014

Chris Pratt encabeza el reparto como Star Lord, recurriendo a su indudable vena como actor cómico y logrando resultar lo suficientemente carismático como líder del grupo. Zoe Saldana interpreta a la letal Gamora, en un papel que vuelve a afianzarla como icono del género en la actualidad. Dave Bautista muestra su imponente físico para dar vida a Drax el destructor, consiguiendo dotar a su personaje de matices inesperados. En cuanto a Bradley Cooper y Vin Diesel, ambos prestan su voz a las creaciones digitales del film, que acaban resultando la auténticas estrellas del mismo. El primero lo hace con Rocket Racoon, un mapache parlanchín con un marcado espíritu belicoso; mientras que el segundo, consigue que nos remitamos a su trabajo en El Gigante de Hierro con Groot, una planta humanoide que se comunica siempre con la misma frase y que protagoniza los instantes más emotivos. En el lado de los villanos encontramos a Lee Pace y a Karen Gillian, interpretando a Ronan y Nébula respectivamente, con una acertada caracterización que no evita que terminen resultando desaprovechados, algo que también sucede con la decepcionante aparición de Josh Brolin (voz) como Thanos. En los papeles secundarios encontramos actores de la talla de Glen Cloose, Benicio del Toro, Djimon Hounsou o John C.Reilly, cuya presencia en la trama no pasa de lo meramente anecdótico. Mención aparte merece un Michael Rooker capaz de transmitir toda la diversión que ha experimentado interpretando al pérfido Yondu.

Guardianes de la Galaxia es un film que prometía recuperar el espíritu de las películas estrenadas en los ochenta de “Amblin” y “Lucasfilms”, que termina fallando en el intento. A pesar de que Gunn recurra a constantes referencias de la cultura popular de la época y a una excelente selección musical para apelar a la nostalgia del espectador, no consigue crear una cinta de la misma magnitud y repercusión que aquellas obras a las que homenajea. Al final las expectativas creadas son las peores bazas con las que juega un film injustificadamente encumbrado, que no deja de ser un divertido entretenimiento veraniego similar a otros tantos blockbusters que se estrenan hoy en día, tan disfrutables como intrascendentes.