Los ojos daneses del Atlántida

Thure Lindhardt y Zachary Booth en “Keep the Lights On”

Crítica

“Keep the Lights On” (2012), de Ira Sachs

“Truth about men” (2010), de Nikolaj Arcel

“Brotherhood” (2009), de Nicolo Donato

Por Claudia Lorenzo 

Me di de bruces con Thure Lindhardt en “Eddie, the Sleepwalking Cannibal” hace un año en el Festival de Cine de Tribeca. Lindhardt, protagonista de la co-producción entre Canadá y Dinamarca, no interpretaba al señor del título, sino a un macabro artista que recobraba la inspiración gracias a las tendencias involuntariamente asesinas del pobre Eddie, que además de comerse bichos y humanos, lo hacía sonámbulo perdido.

Me acordé de eso cuando comencé a asociarlo con una película sobre las relaciones de pareja que dio mucho que hablar el año pasado en el circuito independiente, “Keep the Lights On”, dirigida por Ira Sachs, una reflexión sobre el amor y lo que nos atrae de la otra persona, especialmente cuando ese sentimiento es destructivo para ambos. Roger Ebert dijo en su crítica que “al revivir imágenes de la película siempre son de dos hombres, en una habitación, en constante estado de insatisfacción”. Y así es, los dos protagonistas de la historia (se me olvidó mencionar que ambos eran hombres) no están para nada hechos el uno para el otro. Y, sin embargo, se empeñan en que así sea.

“Keep the Lights On” fue seleccionada para el Atlántida Film Fest. También “Truth About Men”, una “comedia” sobre adultos con síndrome de Peter Pan. Thure Lindhardt interpretaba, una vez más, al protagonista, que en este caso abandonaba a su novia y decidía buscar eso que nunca había encontrado en la vida, probablemente definible como “miedo a ser mayor”. Lo interesante es que su personaje era un guionista que dejaba su trabajo en series para escribir esa película que todo principiante quiere escribir y que le sale un desastre de mezcla, por querer encapsular en 120 páginas de formato imposible todos los secretos de un mundo que ni siquiera ha sido desvelado al autor. En la historia, el guionista es guionizado y encuentra en su vida puntos en común con la estructura del documento cinematográfico. Es en ese momento cuando los frikis del asunto nos emocionamos con “Truth About Men”, cuando descubrimos el relato dentro del metarrelato. Aún así, venderla como comedia es ir demasiado lejos, al menos para el sentido del humor patrio.

El chico interesante nórdico, que tenía una edad imposible de concretar, apareció en una tercera película del Atlántida, “Brotherhood”, una historia de homosexualidad y neonazismo, como si “The Believer” no hubiese rizado el asunto lo suficiente. Lindhardt interpreta a un joven veinteañero (apurando demasiado el asunto) que entabla relación con un grupo neonazi y que acaba enamorado de uno de sus miembros, en este caso encarnado por un roba-planos llamado David Dencik (también en la película Atlantidera “Call Girl”, porque todo es un círculo vicioso). Lo que puede sonar morboso y un tanto exagerado se torna bastante sensible y delicado en este guión, aunque una no deja de preguntarse qué hace el personaje de Lindhart metido en semejante jaleo racista cuando está claro que no comulga con ninguna de las ideas del mismo. Probablemente, al igual que su amante, sólo busquen compañía y un lugar al que pertenecer. Ambos hacen una labor impresionante en cada uno de sus papeles.

Con estas referencias, bastante escasas una vez que le echas el ojo a la página de IMDB de Lindhadrt y te enteras de que ya fue actor en “Pelle el Conquistador” con 13 años, hay que alabar, no sólo el talento de este danés, de físico raro y mirada cándida, sino la elección de sus papeles. Por alguna razón u otra, y a pesar de que “Keep the Lights On” sea la película que destaca sobre el resto, todos los personajes en los que hemos tenido el lujo de verle son interesantes, valientes y un reto para cualquier actor, y mucho más para uno que, por lo visto, se transforma con cada pasito que da en su carrera.

Nominado a los Spirit Awards este año por la película de Sachs, acaba de rodar la nueva temporada de “Los Borgia” y tiene pendiente de estreno “Byzantium”, la nueva película de Neil Jordan, y “3096 Days”, historia del secuestro de la austriaca Natascha Kampusch en la que Lindhardt hace el papel de secuestrador. Lo dicho, es refrescante toparse en festivales como el Atlántida con actores que abrazan los retos.

Quédense con su cara pero, sobre todo, quédense con su mirada.