Los Maysles y el Direct Cinema

NYFF52-passesandsubscriptions-header(1)

Paul Brennan con David y Albert Maysles durante el rodaje de Salesman (1968)

Paul Brennan con David y Albert Maysles durante el rodaje de Salesman (1968)

Por Guillermo López García

“Remember, as a documentarian you are an observer, an author but not a director, a discoverer, not a controller.” Albert Maysles

Albert (1926) y David Maysles (1931-1987) son los máximos referentes del conocido como Direct Cinema, un género documental que se originó entre 1958 y 1962 en América del Norte, principalmente en la provincia canadiense de Quebec y los Estados Unidos, también desarrollado por Jean Rouch en Francia . Similar en muchos aspectos al género cinéma vérité , que se caracterizó inicialmente por el deseo de los realizadores por capturar directamente la realidad y presentarla al espectador de la manera más rigurosa posible.

The Maysles Documentary Center es el centro fundado por los célebres hermanos Maysles en el barrio neoyorquino de Harlem y que sirve como sala de cine, escuela y centro de estudios para todo aquel que esté interesado en la narrativa documental. El pasado lunes 15 de septiembre el centro fue el encargado inaugurar la 62 edición del Festival de Cine de Nueva York con un evento especial donde se exhibió la película de los Maysles Salesman (1968) además de una posterior conversación entre el propio Albert Maysles y el público.

Salesman es la historia de cuatro vendedores de Biblias (Jamie Baker, “The Rabbit”; Paul Brennan, “The Badger”; Raymond Martos, “The Bull” y Charles McDevitt, “The Gipper”) que viajan puerta a puerta a través de la América de finales de los 60. Un paisaje en blanco y negro de aire melancólico, uniforme y esencialmente triste. La América de Kennedy deja paso a la de Nixon. La figura del vendedor que inmortalizó Arthur Miller en ‘Muerte de un viajante’ (Death of a Salesman, 1949) tiene aquí su continuación natural.

El tono realista de Salesman solo se puede conseguir gracias a una sutil inclusión de la cámara en el espacio íntimo donde se desarrolla la mayor parte de la acción: las humildes salas de estar de los potenciales compradores, las modestas habitaciones de hotel donde pasan las horas muertas los vendedores o el coche de Paul Brennan. La cámara de los Maysles nunca se intuye. Parece un objeto completamente invisible a los ojos de los protagonistas. El mérito de los cineastas es enorme, ya que más allá de la historia que nos quieren contar hay incontables experiencias que solo pueden capturarse cuando el artista desaparece para dejar todo el espacio a su creación.

La importancia de la obra de Albert y David Maysles en la evolución del cine documental es indiscutible. Algunas de las películas más recomendables dentro de su amplia filmografía son:

Psychiatry in Russia (1955)

Orson Welles in Spain (1966)

Salesman (1968)

Gimme Shelter (1970)

Grey Gardens (1975)

Maysles