Los Idus de Marzo

Buenos augurios para George Clooney

Por Angeles García

El escritor Thornton Wilder (Tres veces galardonado con el Pulitzer) publicó Los idus de marzo en 1948.Una narración en forma epistolar que toma como título la fecha en que asesinaron a Julio César. Política, avaricia,intrigas  y ausencia total de principios forman la salsa de esta historia de aires shakespearianos que ha servido de inspiración para la película Los idus de marzo, un filme dirigido, producido, coescrito e interpretado por George Clooney junto a Ryan Gosling.

La historia se sitúa en plenas elecciones primarias del partido Demócrata en Ohio. El candidato, George Clooney es un hombre que no está dispuesto a hacer concesiones para ganar votos. Su única religión –se insiste- es la Constitución. Predica en contra de la invasión de países para conseguir petróleo. Está a favor del aborto y en contra de la pena de muerte. Al frente de  su equipo de comunicación está el insobornable Ryan Gosling, un profesional tan encantador como temido, dispuesto a darlo todo por el líder honesto al que admira.De poner las cosas en su sitio se encargan Philip Seymour Hoffman y  Paul Giamatti, los terribles  (y muy creibles) jefes de campaña electoral de los dos candidatos rivales. Marisa Tomei,  personifica perfectamente a una periodista independiente. La desencadenante del drama es  la joven y bella  Molly (Evan Rachel Wood) una especie de becaria que trabaja entregada a la campaña.

Al igual que en Buenas noches y buena suerte, George Clooney demuestra que es un magnífico director y que está en situación de escoger temas comprometidos acordes con sus convicciones políticas (La fotografía de su arresto frente a la embajada de Sudán, acompañado de su padre). A base abundantes primeros planos y mucho claroscuro, Clooney muestra al espectador como los principios morales de unos y otros van cayendo.  La quiebra no lleva al panfleto antipolítico. Va mucho  más allá.  Conviene reflexionar sobre ello y mirar a nuestro alrededor.