Los gritos del silencio

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Crítica

The look of silence (2014), de Joshua Oppenheimer

Por María F. Valencia

Que un ochenta por ciento de los créditos sean anónimos y  que el guía de este duro y magnífico documental, Adi Rukun y su familia hayan tenido que mudarse a miles de kilómetros lejos de uno de los pequeños pueblo de Indonesia, en donde la dictadura militar asesinó a entre 100.000 y 1 millón y medio de personas entre los años 1965 y 1966, reafirma el impacto que el documental de Joshua Oppenheimer (EEUU, 1974)  sequela de The Act of Killing (2012) el aclamado documental nominado a los Oscar del año pasado, ha causado no sólo en este país si no también en Occidente. Con él, Oppenheimer confirma que la situación aún no ha cambiado nada y espera que este filme ayude precisamente a ello.

Gracias a The Act of Killing sabemos de la tragedia y conocemos a los responsables. The Look of Silence habla precisamente de cómo se vive el silencio que sigue a la atrocidad particularmente cuando no se ha hecho justicia, podemos palpar la tensión y el miedo que sigue a una tragedia de esa magnitud cuando las familias de las víctimas están forzados a ver, y hasta a convivir día a día, con aquél que mató a su hijo, hija, padre, etc., a vivir controlando ese odio y dolor tan profundo.

Oppenheimer abre las puertas al diálogo, su intención no es más que la de abrir los ojos principalmente a Indonesia y después al resto del mundo, de que el genocidio no fue algo heroico y digno de celebrarse, como lo ven los mismos perpetradores, si no que ellos mismos tienen admitir que fue un crimen contra la humanidad, llegar a la verdad y finalmente trabajar para la reconciliación.

the look of silence

Adi, nuestro extraordinario y valiente guía nos lleva gentilmente de la mano, utilizando como pretexto su profesión de oculista, a visitar a los asesinos. Conversan, les coloca los lentes de medición, les pregunta si ven mejor con esta mica o con la otra, y al mismo tiempo va colando preguntas como ¨¿Tú ordenaste la matanza?¨ sabiendo ya de antemano la respuesta. Cabe destacar que estos criminales ya están en sus avanzados ochenta y algunos probablemente ya en sus avanzados noventa, pero recuerdan lo valientes que fueron al deshacerse de los tan odiados ‘comunistas’ que rechazaban el golpe de Estado, comunistas también porque a sus ojos no profesan religión.

A Oppenheimer le llama la atención la familia de Adi, siendo su hermano Ramli víctima de la matanza. Lo que hace diferente la muerte de Ramli, menciona el director, fue que hubo testigos, en ese momento la gente comprobó lo que estaba sucediendo. Y ahora se ven forzados a guardar silencio e ignorar lo sucedido por un terror desmedido. Algo que recuerda un poco a la fantástica escena en Macondo donde de forma absurda se coacciona a la gente a pretender que en la plaza no hubo ninguna matanza y los trenes nunca partieron llenos de miles muertos. Ahora, en las escuelas se les enseña a odiar a los ‘comunistas’ y a agradecer por la democracia. La madre de Adi sufre la muerte de su hijo mayor, el padre que ya ha sobrepasado los 100 años de edad ya no recuerda casi nada, solo cantar.

THE LOOK OF SILENCE

Se hace evidente que el miedo también lo viven los mismos criminales, el miedo de aceptar que fue algo que no debió de haber sucedido, primero, porque saben que al hacerlo acabarían sus días en la cárcel , y segundo y más importante, el miedo de no saber cómo vivir con el remordimiento. Por lo pronto el gobierno de Indonesia, después de verse forzado gracias a la nominación al Oscar, ha mandado una carta en donde admite que el genocidio, el cual antes se vendía a la población como un evento grandioso, fue vil. Por lo menos.

El documental, según el director americano, no pretende precisamente señalar como los buenos a Adi y a la familia de las víctimas, y como los malos y sociópatas a los perpetradores que se bebían la sangre derramada, simplemente habla de una locura colectiva, y no personal, de una desorganización política y de cómo cada persona valora la vida de diferente manera.

Mientras que los videos que Adi estudia fueron filmados entre el 2003-05, The Look of Silence fue filmado en el 2012 justo al terminar la edición de The Act of Killing pero antes de que ésta se estrenara, sabiendo que cuando eso ocurriera, Oppenheimer no podría volver a Indonesia.

El director deja claro que el perdón de una sola persona, tan inspirador como pueda ser, no es suficiente, se necesita un cambio social para iniciar un nuevo periodo de convivencia. Menciona que ¨Se tiene reconciliación en Sudáfrica porque el régimen del Apartheid cayó, los juicios de Nuremberg porque los Nazis perdieron, pero en Indonesia los perpetradores siguen en el poder.¨ Este maravilloso documental sienta algo más que las bases para que este cambio ocurra. Al salir, como no hay una conclusión como en los casos históricos previos, y con la declaración del Secretario General del Komando Aksi que dice ¨¿Quieren las familias de las víctimas que esto ocurra de nuevo? Entonces cambien! Porque si no, probablemente vuelva a pasar!¨, uno sale con un hambre de justicia que deja claro que el trabajo de Oppenheimer es imprescindible. Y tanto, que el mismo Werner Herzog, productor ejecutivo de ambos documentales, le ha nombrado su sucesor.

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