La fatalidad de la codicia

Michael Fassbender y Javier Bardem en 'El consejero'

Michael Fassbender y Javier Bardem en ‘El consejero’

Crítica

El consejero (2013), de Ridley Scott

Por Sara Méndez

Escrita por el ganador del Premio Pulitzer, Cormac McCarthy (No es  país para viejos y La carretera, ambas llevadas a la gran pantalla), que debuta como guionista, y dirigida por el galardonado Ridley Scott, El consejero es una película inquietante, una historia con moraleja irremediablemente trágica y dolorosamente sincera. Es una de esas películas que crees haber visto muchas veces pero cuya profundidad moral te indica lo contrario. Una de esas sorpresas cinematográficas que no te esperas, sobre todo, porque no es del todo perfecta.

Es posible que los diálogos resulten en ocasiones excesivamente filosóficos y la trama, un tanto confusa (aunque no por ello se pierde la esencia de la historia). También es cierto que algunos personajes resultan un tanto trascendentales y que hay escenas posiblemente innecesarias para el avance de la narración. Sin embargo, el film tiene algo especial. Puede que no sea otra cosa que la mano experta de Scott (quien lleva cosechando éxitos desde los años 70) o quizás es la honestidad desgarradora con la que McCarthy desarrolla esta historia sobre los carteles de la droga en México. Lo más probable es que sea el talento de ambos, y el de los actores. Sea lo que sea, no deja indiferente.

El consejero narra la historia de un abogado que por arrogancia y necesidad económica decide involucrarse en el negocio de la droga pero cuando las cosas se tuercen, su vida se desmorona. Desesperado por escapar de la situación en la que se encuentra, su única opción será afrontar las consecuencias de un mundo donde la muerte no tiene significado.

El inquietante thriller, liderado por Michael Fassbender, presume de reparto. Penélope Cruz da vida a Laura, la prometida del abogado; Javier Bardem, en el papel de Reiner, dueño de clubs nocturnos y socio del abogado, hace una interpretación impecable y Brad Pitt nos deleita una vez más con su habitual carisma. Como ya ha demostrado anteriormente, la interpretación de Fassbender es prodigiosa. La situación a la que debe enfrentarse su personaje es realmente tormentosa y su destino, aterrador. Y es que la transformación del abogado es, sin duda, uno de los aspectos más interesantes de la historia. Pero quizás la actriz que más sorprende es Cameron Diaz en la piel de Malkina, una mujer sin escrúpulos dispuesta a llevarse por delante a todo aquel que se cruce en su camino.

La violencia es un elemento fundamental del film y es precisamente uno de los aspectos que atrajo a los actores a participar en la película. Scott muestra sin tapujos la crueldad de la que es capaz el ser humano en un mundo donde la vida no tiene valor alguno. El hecho de que la violencia duela al ser vista es una manera responsable de tratar la muerte, que normalmente pierde significado por la banalidad con la que es retratada en el cine.

Con un guión original (escasos en Hollywood), El consejero hace una declaración contundente contra un negocio que se lleva por delante la vida de miles de personas cada año en México, y sin perder el toque de grandiosidad de las superproducciones americanas, Ridley Scott mezcla de forma maestra amor, acción e intriga a la vez que transmite un mensaje moral claro. Y eso es, en definitiva, lo que importa.