La dificultad de ser un héroe

Crítica

The Amazing Spider-Man 2. El poder de Electro (2014), de Marc Webb

Por Pablo Álvarez

Cuando hace un par de años se estrenó The Amazing Spider-Man todo en el proyecto transmitía la sensación de precipitación. Sony pictures comenzó su desarrollo para evitar que los derechos sobre el personaje en el cine revirtieran en Marvel Studios, por lo que las prisas por dar luz verde al proyecto acabaron traduciéndose en un producto que mostraba evidentes deficiencias a nivel argumental. Además, la cinta llegó a las salas cuando todavía permanecía muy reciente el recuerdo de la anterior trilogía firmada por Sam Raimi, cuya última entrega se había estrenado tan sólo cinco años antes, por lo que este relanzamiento se antojaba demasiado apresurado. Ahora nos llega su secuela que, afortunadamente, subsana la mayoría de los errores que presentaba la anterior película y potencia sus aciertos.

En esta nueva aventura, Peter Parker sigue compaginando su faceta de estudiante con la de superhéroe lo mejor que puede, mientras mantiene una relación con el amor de su vida, Gwen Stacy. Por si su existencia no fuera lo suficientemente complicada de por sí, deberá hacer frente a la aparición de nuevos enemigos que le pondrán las cosas aún más difíciles. Un aspecto que llama la atención desde el principio y que ha mejorado respecto a la primera película, es la planificación de las escenas de acción, consiguiendo la que sin duda supone la mejor plasmación del personaje en el cine hasta la fecha. Los encuentros de Spider-Man contra los villanos se presentan trepidantes y espectaculares, trasladando fielmente las viñetas a la pantalla sirviéndose de la perfección visual que ofrecen los avances infográficos en la actualidad. No obstante, si hay algo que ha caracterizado a Spider-Man desde su génesis en 1962 a manos de Stan Lee y Steve Ditko y que ha propiciado que lectores y espectadores empaticen con él, es su humanidad, demostrando que el mayor de sus problemas no son sus enemigos sino los conflictos emocionales a los que tiene que hacer frente, derivados de su faceta como héroe enmascarado. De este modo, la relación sentimental que Peter Parker mantiene con Gwen Stacy y los dilemas que surgen en torno a la misma, suponen el eje sobre el que se sustenta la trama. El realizador Marc Webb ya demostró una especial sensibilidad al plasmar los distintos problemas que puede atravesar una pareja en su opera prima 500 Días Juntos y en esta ocasión consigue que la historia de amor resulte convincente y realista. La acertada interpretación de Andrew Garfield y Emma Stone y la indudable química que desprenden, consiguen que las escenas que comparten sean de las mejores de la película.

La acumulación de villanos es algo que no ha salido bien en el pasado, tal y como se pudo comprobar en la propia Spider-Man 3 de Raimi. En esta ocasión el héroe arácnido tendrá que hacer frente a tres de ellos y aunque es cierto que resultan un poco desaprovechados, sus apariciones están en general bien dosificadas. No obstante, hay que tener en cuenta el planteamiento del estudio de expandir el universo cinematográfico de Spider-Man al estilo de Los Vengadores, por lo que es de esperar que se profundice más en ellos en futuras entregas. Dicho esto, Jamie Foxx se presenta como un personaje caricaturizado en la versión humana de Electro, mientras que una vez transformado resulta un villano con aire trágico y un aspecto visualmente espectacular. Por su parte James DeHaan demuestra su gran talento consiguiendo eclipsar al resto del reparto en cada una de sus apariciones y a pesar de un diseño cuanto menos discutible, consigue dar vida a un terrorífico y siniestro Duende Verde. En cuanto a Paul Giamatti, su aparición en el film resulta más cómica que amenazadora, por lo que habrá que esperar a futuras entregas para ver lo que puede dar de sí en el papel de Rhino.

The Amazing Spider-Man 2 resulta una sorpresa para todos aquellos que nos sentimos decepcionados con la anterior entrega de este relanzamiento, suponiendo una buena película de superhéroes que combina acertadamente los instantes de acción, comedia y drama. En esta ocasión podemos decir que los buenos resultados conseguidos, nos dejan expectantes por disfrutar de la siguiente película del trepamuros más famoso del cómic.