Harvard y el MIT: platós cinematográficos

Matt Damon Ilustración de Clara Santos

Matt Damon Ilustración de Clara Santos

Por Luís Perdices de Blas

Si de una cosa presumen en Nueva Inglaterra es de sus excelentes universidades y, sobre todo, de las ubicadas en Cambridge (Boston) -la nueva Atenas como no se cansan de repetir- donde tienen su sede las dos instituciones educativas más importantes del mundo: Harvard University y el Massachusetts Institute of Technology (MIT).

En cualquier disciplina que elijamos siempre podemos encontrar a una persona formada en una de estas universidades y que ha desarrollado una exitosa carrera profesional o académica. El cine no iba a ser menos y muchos actores, directores y productores o bien se han formado, han rodado o han querido pasar de alguna manera por sus aulas, como los que se citan a continuación a modo de ejemplo. Matt Damon nació en Cambridge y estudió en Harvard, como Natalie Portman, y en un colegio de esta ciudad conoció de muy joven a Ben Affleck. Ambos ganaron un Oscar al mejor guión por “Good  Will Hunting” (1997), cuyo protagonista estudia en el MIT. Almodóvar es doctor Honoris Causa por esta universidad (2009) y Barbra Streisand pronunció en la Facultad de Ciencias Políticas John F. Kennedy un famoso discurso en apoyo a Bill Clinton, que resume las líneas de los progresistas de esta universidad y del Partido Demócrata en general: “The Artist as Citizen” (1995). Marion Cotillard acaba de ser elegida la mujer del año por la Hasty Pudding Theatrical, el grupo teatral universitario más antiguo de Estados Unidos y que desde 1951 ha concedido este honor a actrices tan afamadas como Katharine Hepburn, Lauren Bacall, Jane Fonda, Cher, Charlize Theron, Julia Roberts , Meryl Streep, Diane Keaton o Anne Hathaway.

Numerosas películas también se han desarrollado en Harvard y, en particular, en su prestigiosa facultad de Leyes. Entre ellas cabe destacar “Stealing Harvard” (2002), ”Legally Blonde” (2001), “The Firm” (1993), “Soul Man” (1986), “The Paper Chase” (1973) o “Love Story” (1970). Sin duda, la más polémica ha sido una más reciente que fue nominada en varios apartados de la gala de los Oscars de hace una par de años: “The Social Network” (2010) de David Fincher. Este largometraje sobre el fundador de Facebook Mark Zuckerberg no gustó en el campus universitario por la visión superficial y clasista que da de los clubs estudiantiles. En el MIT se han rodado menos películas, por la estricta política restrictiva en este asunto de esta institución, pero muchos guiones sitúan a sus personajes en el MIT o asocian a un ingeniero o a un científico con esta institución. Este es el caso de la citada “Good Will Hunting” (1997) o “A Beautiful Mind” (2001) sobre el matemático y premio Nobel de Economía John Nash.

Hollywood da una imagen del MIT, pero sobre todo de Harvard, un tanto distorsionada. Se retratan a los alumnos del MIT como a unos auténticos nerds (empollones ensimismados) y a los de Harvard como ricos, frívolos, pijos, altivos y embriones de profesionales muy agresivos. Nadie niega que estos especímenes habitan en los dos campus universitarios, pero no es lo que predomina. Son universidades sin lugar a dudas elitistas porque en la admisión de nuevos alumnos siguen una escrupulosa política de numerus clausus, pero los inteligentes y sin recursos, incluso si son extranjeros, pueden acceder a ellas gracias a sus generosas becas. Además, sus profesores son abanderados del pensamiento progresista de Estados Unidos.

Sirva de ejemplo la labor desarrollada durante décadas por los filósofos John Rawls y Michael Sandel o el economista Amartya Sen en el campo de la teoría de la justicia o los discípulos de John Maynard Keynes muy críticos con la economía de mercado. Parece más oportuno asociar a los estudiantes de esta universidad con ex alumnos como Matt Damon, un excelente actor y guionista que ha desarrollado su carrera profesional con gran humildad, incluso algunos medios le califican de filántropo. Hollywood todavía tendría que afinar más en su visión de Harvard y del MIT.