Es hora de enfrentarse al pasado

 

Gabriel

Crítica

Gabriel (2014), de Lou Howe

Por Heider Tunarrosa

Gabriel es la ópera prima de Lou Howe que tuvo su premiere en el Hamptons International Film Festival. Es una película protagonizada por Rory Coulkin, en donde interpreta a un adulto que tiene una enfermedad mental que nunca es especificada. Los síntomas varían (puede ser bipolar o esquizofrénico o puede tener un desorden de personalidad), pero el director hace un gran trabajo al no dar una respuesta precisa a la enfermedad que le afecta.

Gabriel tiene una meta: su idea es encontrar a su ex novia y proponerle matrimonio. El único problema es que no ha visto a su novia en los últimos cinco años, y ella no tiene la mas mínima idea que él la está buscando.

La película consigue algo muy triunfante a la hora de mostrar las consecuencias que sufre una persona cuando decide dejar de tomar sus píldoras de una forma abrupta. El director encuentra detalles muy sutiles al mostrar cómo Gabriel no encaja en el mundo normal. El filme no tiene pretensiones, ni movimientos de cámara que aparten al espectador de la historia. Al contrario, todo se centra en la perspectiva que Gabriel tiene del mundo.

Hermosamente rodada en la zona de Long Island y en New York City, el director de fotografía, Wyatt Garfield, hace un trabajo extraordinario al mostrar el sentimiento de soledad que tiene Gabriel cuando esta en la Gran Manzana y en medio de la naturaleza. Lou Howe logra retratar una historia íntima y real sin ningún intento de mandar un mensaje moral a la audiencia.

El filme también se caracteriza por mostrar la historia sólo desde el punto de vista de Gabriel. Esto hace un poco más complicado que el espectador se interese por los otros personajes, ya que él tiene una perspectiva muy específica sobre lo que quiere en la vida, no sólo casarse con su ex, sino tener una vida normal. El protagonista repite constantemente este deseo, se lo repite a su hermano, a su madre y a su ex novia, pero su enfermedad mental está tan presente en su cabeza que el desear ser normal hace que no confíe en ninguna de las personas que le rodean. Tiene algunas escenas que son bastante largas pero al final del filme se entiende el objetivo de por qué la película sólo se concentra en él.

Durante el Q & A, el director Lou Howe habló sobre la inspiración del personaje. Gabriel está basado en uno de sus amigos de la infancia que lleva luchando con una enfermedad mental desde hace varios años. También habló de que su objetivo con el filme es mostrar que las enfermedades mentales son algo más normal que lo que parece y pueden afectar a cualquier persona en cualquier parte del mundo.

Gabriel es un excelente debut cinematográfico, íntimo, en donde destaca una historia de categoría universal y en donde brilla Rory Coulkin, que hace que nos importe su destino desde el primer plano hasta la última toma (hermosamente rodada) en las playas de Shelter Island.

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