Entrevista a Diego Galán

“Es la sociedad la que es machista, no el cine”

Por Rau García
Fotografías: Clara Bellés

Con motivo del reciente estreno de Con la pata quebrada (2013), producido por Enrique Cerezo y Agustín Almodóvar (El Deseo), entrevistamos a su director, Diego Galán. El documental es un reflejo de la sociedad española a través del cine. Desde los años 30 hasta la actualidad, vemos cómo se han representado a las mujeres, pero no solo a ellas, también a los hombres. Pasando por la II República, por la dictadura franquista y por la transición democrática hasta el presente, el documental repasa problemas tales como el aborto, la liberación sexual, el derecho a voto, la igualdad laboral o los malos tratos.

Me cita en uno de sus rincones gastronómicos favoritos de Madrid, un restaurante con encanto del barrio de Las Vistillas, de toda la vida, llamado “Francisca” (C/ Bailén, 14). Íntimo, agradable, incluso hogareño, donde puedo afirmar que se come estupendamente y en el que el cineasta tiene hasta su mesa y silla predilectas.

Fotograma de “Objetivo: Bi-ki-ni” (1968), de Mariano Ozores.

¿Qué te inspiró o qué fue lo que te incitó a hacer este documental?
Eso no se sabe nunca con exactitud. Vengo trabajando sobre el cine español muchos años. Había hecho ya dos series para Televisión Española: Memorias del cine español y Queridos cómicos, que me familiarizaron mucho con el material del cine español y pensé que las películas, sobre todo las populares, reflejaban, aunque no lo pretendieran, parte de lo que estaba ocurriendo en cada momento en el país, así que pensé que se podía contar la historia de España a través del cine. Como se dice que la única revolución victoriosa del siglo XX fue la de la mujer, aunque esto será según el contexto histórico de cada país, poco a poco llegué a la conclusión de que la mujer era un buen vehículo para hablar de ellas mismas, pero también del propio país.

Con la pata quebrada se presentó en la sección Classics, fuera de competición, en la 66 edición del Festival de Cannes. Ésta ha sido la primera vez que has presentado un documental allí, pero llevas yendo muchos años más como crítico, etc. Háblame de tu relación con el festival.
He ido al Festival de Cannes de muchísimas maneras; como crítico de cine de la revista Triunfo y de El País, como director del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. También fui para rodar un fragmento de uno de los capítulos de Queridos cómicos, como jurado de la Cámara de Oro… El primer año fue en el 71 o 73. Desde entonces he ido a casi todas las ediciones.

¿Algunas de las 180 películas que aparecen en el documental están dirigidas, escritas o producidas por mujeres?
Sí, como guionista está Natividad Zaro, por ejemplo, y como directoras/guionistas Chus Gutiérrez, Icíar Bollaín, Pilar Miró. La cineasta más reciente que aparece es Elena Trapé, pero hay tantas que no aparecen en el documental… como Cecilia Bartolomé, Ana Mariscal o Josefina Molina, entre muchas otras, aparte de las más conocidas, claro.

El cine, a lo largo de toda su historia, ha sido una industria que ha dado más oportunidades a hombres que a mujeres. ¿Hoy siguen predominando los hombres o esa desigualdad de género está desapareciendo?
Sigue habiendo más hombres en puestos directivos, pero no solamente en la industria cinematográfica, sino en general. Pero desde hace unos años la mujer ha empezado a tener un papel muy relevante en el cine.

¿Igual que se habla de cine machista, existía un cine feminista?
No, en todo caso había películas concretas. En el documental aparecen dos magníficos ejemplos, Calle Mayor y La tía Tula, ambas películas dirigidas por hombres, por cierto, en las que se defiende la libertad de la mujer en una época en la que también había películas machistas. Pero, sobre todo, es la sociedad la que es machista, no el cine. La mayoría de las películas, incluso aquellas en las que se dicen esas frases tremebundas, están hechas con ironía, criticando precisamente el machismo.

¿Sabes si alguna actriz, con el paso de los años, se ha arrepentido de rodar alguna de las películas del destape o ha rechazado algún papel, por considerarlo degradante para la mujer?
Desconozco si alguien se ha arrepentido. Es posible, pero no lo creo y no veo porqué debieran de hacerlo, como tampoco se arrepintió nunca Briggite Bardot, musa del destape, tanto en Francia como a nivel internacional. En uno de los capítulos, censurado, por cierto, de Memorias del cine español dedicado al cine de destape, entrevisté a Nadiuska, Agata Lys, Susana Estrada, María José Cantudo… y algunas de ellas criticaban los excesos que había en el rodaje de las películas cuando había que rodar una doble versión, o incluso triple, para el extranjero. Pero al mismo tiempo eso les hacía ganar el doble o triple y algunas actrices como Susana Estrada defendían el sexo, en la vida y en el cine, como una liberación. El fenómeno del destape era consumido en otros países con más desnudez y sexo explícito que el que se podía ver en España.

Durante la dictadura franquista, ¿las películas o incluso el NO-DO servían de propaganda social, además de política, en cuanto al sitio ideal que debía ocupar la mujer?
Sí, pero no es algo específico español, esto ocurría en todos los países, en cada cual según la época. Todo el cine es ideológico, el actual también. Efectivamente, el NO-DO era un medio de propaganda muy directo. Las películas también podían serlo, pero afortunadamente había muchos directores, guionistas, productores, etc., que trataban de sortear la censura y dar un paso más allá de lo que teóricamente estaba permitido. Gracias a eso se pudo evolucionar un poco. En cualquier caso, durante la dictadura, el cine como propaganda mostraba cual debía ser el papel de la mujer, pero también el del hombre.

¿El cine impulsaba a las mujeres a reproducir en la calle comportamientos o tendencias que hasta ese momento eran consideradas más masculinas, como fumar, por ejemplo?
El cine siempre ha sido un ejemplo de costumbres. Cuando en la película Sucedió una noche, de Frank Capra, Clark Gable se quita la camisa y no llevaba camiseta interior debajo, descendió notablemente la venta de esta prenda, pues todos los hombres tendían a imitarle. A las mujeres, lógicamente, les pasaba lo mismo con otras películas y personajes. Yo siempre digo que empecé a fumar por el cine. La mujer en España empezó a fumar en el cine más tarde que en el extranjero. Por otro lado, el cine era además un escaparate de consumo. Si un nuevo electrodoméstico aparecía en las comedías italianas de la época fascista (algunas de ellas denominadas “de teléfono blanco”, muy imitadas en España) o en las cocinas de Doris Day, prototipo de mujer decente en Estados Unidos, la gente quería tenerlo en sus casas, aunque no existiera en las tiendas de su país o en ningún sitio.

Actualmente, en otros países en los que el machismo está muy arraigado en la sociedad, la mujer se encuentra en una situación más complicada que en España hace medio siglo y aún así están haciendo películas. ¿Conoces a alguna cineasta de Oriente Medio o de países en los que las mujeres estén cambiando poco a poco está situación?
Hay cineastas estupendas marroquíes, tunecinas, argelinas, egipcias… Por nombrar a unas de ellas, las hermanas iraníes Hana y Samira Makhmalbaf. Paradójicamente, abundan las mujeres cineastas en estos países, a pesar de que en algunos hoy tienen un atraso social que coincide con la España de hace 50 años. Aunque en España también estamos experimentando un retroceso. Hace un mes escuché en un telediario que las mujeres debían guardar cierto recato respecto a su vestuario, ¡hace un mes!, no estoy hablando del siglo pasado. Igual que escuché decir en otra ocasión hace muy poco que contra el paro había que rezar, una solución estupenda…

Recomiéndanos un personaje femenino del cine que te guste especialmente.
Ahora mismo me viene a la mente el papel protogonista que interpreta Sally Field en Norma Rae (1979), de Martin Ritt.

Y para concluir, ¿cual será tu próximo proyecto?
Un documental sobre el diseñador de moda Elio Berhanyer.

Cartel de Octavio Terol.

Como curiosidad, el documental en inglés se ha titulado “Barefoot and pregnant in the kitchen” y en francés “Retourne à tes fourneaux”. Es difícil traducir un refrán tan autóctono español y que cobre el mismo sentido en otro idioma. El título original en español viene de un anticuado refrán popular que dice así: “La mujer casada y honrada, con la pierna quebrada y en casa”. Esperemos que haya caído ya en desuso, aunque retrógrados habrá siempre. Y es que este documental no trata sobre asuntos lejanos y superados. A pesar de que ha habido una evolución notable, lo que se trata en él sigue aún vigente, también en la industria cinematográfica, así que hay que seguir luchando y educando.

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