El Fundador

The American Dream

Por Guillermo López García

El escritor e historiador estadounidense James Truslow Adams acuñó el término American Dream en su libro de 1931 “The Epic of America”. A partir de ese momento se pone nombre a una ilusión que había guiado a millones de emigrantes europeos a cruzar el Atlántico en búsqueda de una vida mejor. Las interpretaciones del término son tan variadas como el número de personas que pasan por Ellis Island durante el siglo XX. Cada nuevo ciudadano estadounidense ayuda a construir el mito de la tierra de las oportunidades, un mundo dónde puedes llegar a convertirte en lo que deseas sin importar tus orígenes, clase social, raza o religión. En los Estados Unidos de América sólo importa el esfuerzo, el trabajo duro, la perseverancia. El cielo es el límite. Si bien es cierto que para creer en la idea del American Dream hay que tener fé, nunca está de más que el público pueda conocer de primera mano ejemplos en carne y hueso que representen la consecución del ideal, conocer los nombres y las historias de aquellos héroes que personifican la esencia de un país.

Uno de los principales representantes del American Dream es Raymond Albert Kroc, que nace en 1902 en Oak Park, Illinois y se convierte en “el fundador” que da título a la película. Michael Keaton presta su  mirada- a ratos amable, a ratos psicótica- al hombre que fundó la cadena de comida rápida más famosa del planeta así como diseñó la internacionalización y expansión de la marca de los arcos dorados. El señor Kroc también es célebre por haber comprado McDonald’s a los hermanos Richard y Maurice McDonald en 1955, 15 años más tarde de su fundación.

John Lee Hancock propone una reflexión sobre el término acuñado por Truslow Adams en los años 30 del pasado siglo y presenta la pericia vital de un hombre corriente que se convirtió en “el rey de la hamburguesa”

A Kroc no se le ocurrió la idea de McDonald’s, ni siquiera fue él quién inventó el sistema de producción de comida rápida en el que trabajaron los hermanos McDonald durante años, perfeccionando cada detalle del proceso, revolucionando la forma de producir y servir los alimentos. A Kroc no se le puede atribuir ni siquiera el diseño de los arcos dorados. Kroc no inventó absolutamente nada. Entonces, ¿Se puede admirar a Kroc como un self-made man? ¿No se trata de un impostor? ¿Dónde reside el mérito de su empresa? ¿No se estará admirando a un canalla que robó a dos pobres hermanos y les privó de una fortuna incalculable?

Michael Keaton no permite que éstas y otras preguntas tengan una respuesta inmediata. Es un intérprete que no oculta la inseguridad y el miedo que han perseguido a su personaje durante toda su vida. Keaton muestra al perdedor que tiene ante si la última oportunidad de llegar a alcanzar lo que ha perseguido toda su vida. Su sueño está frente a él, sólo tiene que estirar el brazo, un último esfuerzo y será suyo para siempre. A partir de ese momento será la persona que siempre mereció ser. No importa si por el camino debe abandonar a su mujer -personaje insuficiente para la gran Laura Dern-. Kroc entiende que para alcanzar la mejor versión de sí mismo y de su negocio tiene que eliminar de su camino cualquier obstáculo. El American Dream tiene un precio. Kroc está dispuesto a pagarlo.

En cambio, los hermanos McDonald (correctos Nick Offerman y John Carroll Lynch) se conforman con su establecimiento de hamburguesas y acabarán cediendo su negocio por un cheque de un millón y medio de dólares para cada uno -en 2012 se calculó que McDonalds obtiene unos ingresos anuales de 27.000 millones de dólares- para algunos, los hermanos McDonald son los verdaderos representantes del American Dream y no Kroc. Todo depende del enfoque.

La película de John Lee Hancock propone una reflexión sobre el término acuñado por Truslow Adams en los años 30 del pasado siglo y presenta la pericia vital de un hombre corriente que se convirtió en “el rey de la hamburguesa”. En un momento de la película se plantea la inquietante idea de que no hay nada que represente mejor a América que el nombre de McDonald’s. En el año 2017 y con Donald Trump de presidente esa afirmación cobra todavía más sentido. Un país con una historia compleja, llena de contradicciones. Un país dónde el American Dream sigue vivo para millones de personas que aspiran a formar parte de él. El “Make America Great Again” de Trump nace de la idea de que una vez existió un país dónde cualquiera podía alcanzar sus sueños con trabajo y esfuerzo. Sólo en América. Aunque siempre será más fácil si se trata de un hombre, blanco a poder ser. Ahí está Donald Trump. Para algunos, el máximo representante del sueño americano.

Título original: The Founder (2016)

Duración: 115 min.

País: EEUU

Director: John Lee Hancock

Guión: Robert D. Siegel

Fotografía: John Schwartzman

Música: Carter Burwell

Reparto: Michael Keaton, Laura Dern, Nick Offerman, Linda Cardellini, Patrick Wilson, B.J. Novak, John Carroll Lynch, Lauren Denham, Catherine Dyer, Ric Reitz, Wilbur Fitzgerald, Valeri Rogers, David Silverman, Abbey Ferrell, Tracy Goode, Franco Castan

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