El despertar de la fuerza

Star Wars

Daisy Ridley como Rey

Crítica

El sueño se hace realidad

Por Pablo Álvarez

Hablar de Star Wars es hacerlo sobre un fenómeno que ha trascendido su condición de mero espectáculo cinematográfico, convirtiéndose en algo más cercano a una religión. El culto profesado por millones de espectadores de todo el mundo desde que en 1977 se estrenara el primer largometraje de la saga, demuestra que más allá del incomparable éxito cosechado a lo largo de los años, la creación de George Lucas representa una ilusión compartida por personas de distintas culturas y procedencias. Ahora, tras una lucrativa operación en la que Disney se hizo con los derechos de la franquicia, se estrena la que es sin duda una de las cintas más esperadas de la historia.

La trama de este séptimo episodio, se desarrolla varias décadas después de los acontecimientos que tuvieron lugar en El retorno del Jedi. La primera orden ha surgido de las cenizas del anterior Imperio y se dispone a hacerse con el control de la Galaxia con mano férrea. Para evitarlo, los nuevos héroes cruzarán sus destinos con viejos conocidos para derrotar al mal y descubrir los secretos de la fuerza.

Cuando Disney anunció su intención de continuar una historia cuyo último capítulo databa de 1983 y teniendo en cuenta que George Lucas había tomado la determinación de ceder las riendas a otro realizador, el siguiente paso era encontrar a la persona idónea para llevar a cabo tan ardua tarea. La elección de J.J. Abrams para hacerse cargo del proyecto no sorprendió a nadie, teniendo en cuenta que en más de una ocasión había confesado lo mucho que le habían influído las cintas originales, declarándose fan incondicional de las mismas. Esto quedó más que evidenciado en las dos entregas que dirigió de Star Trek, mucho más cercanas en espíritu y estética al universo de Lucas que al de Gene Roddenberry, por lo que pasar a la otra saga galáctica por excelencia, resultó algo tan lógico como inevitable. Una vez vista la película, Abrams demuestra haber comprendido a la perfección el material que maneja, mostrándose reverencial y respetuoso con la obra precedente cuando debe, pero ofreciendo las suficientes novedades y señas distintivas para que resulte un producto fresco. De este modo, el argumento en el que ha colaborado el guionista Lawrence Kasdan, quien ya firmó los libretos de El imperio contraataca y El retorno del Jedi, plantea una aventura de ritmo trepidante, impulsada por unos acertados instantes de comedia, que contrastan con la intensidad dramática de determinadas escenas. Todo ello acompañado de unas imágenes de indiscutible espectacularidad visual, en las que se dan cita elementos clásicos que apelan a la nostalgia de los aficionados, entre los que se incluye una poderosísima partitura compuesta de nuevo por el maestro John Williams.

Pero si hay algo que destaca especialmente en esta entrega, es la creación de unos nuevos personajes destinados a recoger el testigo de los iconos de la saga. Daisy Ridley supone todo un descubrimiento dando vida a Rey, una heroína caracterizada por su valentía y nobleza, que también muestra vulnerabilidad e incertidumbre ante el camino que se abre ante ella. John Boyega resulta igualmente acertado como Finn, huyendo desesperadamente de su pasado. Por su parte el siempre magnífico Oscar Isaac consigue desprender un indudable carisma en cada una de sus apariciones como el piloto rebelde Poe Dameron. Pero sin duda es Adam Driver el que destaca entre el resto dando vida al siniestro Kylo Ren, un villano cuya presencia y motivaciones lo sitúan como la más interesante de las nuevas incorporaciones a la mitología de la saga. No obstante, uno de los mayores alicientes del largometraje suponía la reaparición de los protagonistas clásicos. En ese sentido la cinta satisfará sobradamente a los fans, brillando con luz propia un excelente Harrison Ford que tras muchos años vuelve a interpretar a Han Solo recuperando todas las características que le convirtieron en uno de los héroes más famosos del cine.

Resulta complicado pasar a valorar El despertar de la Fuerza cuando se da la circunstancia de que a la hora de analizar sus virtudes, es inevitable tener en cuenta otros factores más allá de los estrictamente cinematográficos. Para muchos espectadores entre los que me incluyo, la nueva entrega de la saga supone la materialización de un sueño largamente anhelado tras muchos años de espera. Afortunadamente el resultado final cumple ampliamente las altas expectativas, recuperando la emoción característica de la saga y suponiendo un prometedor punto de partida de cara a futuras historias ambientadas en el mismo universo. Sin duda una experiencia inolvidable que para muchos de nosotros representa mucho más que una simple película.

Título original: Star Wars. Episode VII: The Force Awakens (2015)

Duración 135 min.

País: Estados Unidos

Director: J.J. Abrams

Guión: J.J. Abrams, Lawrence Kasdan, Michael Arndt (Personajes: George Lucas)

Fotografía: Daniel Mindel

Música: John Williams

Reparto: Daisy Ridley, John Boyega, Harrison Ford, Carrie Fisher, Oscar Isaac, Adam Driver, Domhnall Gleeson, Max von Sydow, Gwendoline Christie, Lupita Nyong’o, Andy Serkis, Anthony Daniels, Mark Hamill, Peter Mayhew, Kenny Baker, Katie Jarvis, Christina Chong, Miltos Yerolemou, Warwick Davis