El anhelo de aprender

Camino2

Crítica

Camino a la escuela (2014), de Pascal Plisson

Por Sara Méndez

Jackson tiene 10 años y vive en Kenia. Todos los días recorre junto con su hermana 15 km a pie desafiando los peligros de la sabana africana para ir a la escuela. Zahira, de 12 años atraviesa las montañas marroquíes del Atlas cada lunes para ir al internado donde estudia. El recorrido de 22 km dura 4 horas. Por su parte, Carlos de 11 años galopa a lomos de un caballo con su hermana pequeña durante hora y media para cruzar la pampa argentina y llegar a su escuela que se encuentra a 18 km de su casa. Samuel, quien tiene una minusvalía que le mantiene en una silla de ruedas, va cada día a la escuela en su India natal empujado por sus dos hermanos pequeños durante hora y cuarto a través de caminos de tierra que hacen del viaje una aventura.

En Occidente el acceso a la educación no es un problema. Es algo que damos por sentado, por esa razón no nos paramos a pensar que en algunos países aprender cuesta mucho tiempo y esfuerzo. Este es el caso de los cuatro niños retratados en el documental Camino a la escuela de Pascal Plisson. La idea de hacer el documental surgió durante un viaje a Kenia tras ver a cinco niños corriendo a través de la selva con pizarra y tiza en mano. El camino cada día duraba más de dos horas bajo el asfixiante calor.

Las historias de Jackson, Zahira, Carlos y Samuel tienen en común el anhelo que todos ellos tienen por aprender. Siendo los primeros en sus familias en ir a la escuela, para ellos estudiar supone una oportunidad de conseguir una vida mejor. La valentía que muestran estos niños es verdaderamente admirable, pues no es sólo la duración del viaje lo que supone un desafío cada día, sino los peligros y obstáculos que se interponen en sus caminos. Pero ni elefantes, ni camiones, ni montañas, ni riachuelos consiguen amedrentar la voluntad de estos jóvenes que sueñan con ser médicos, pilotos, maestros, con viajar, conocer mundo y ayudar a los más desfavorecidos. Niños que aprecian el valor de la educación y que por ello, con cada paso que dan consiguen acercarse cada día a sus sueños. Una lección que no debemos olvidar, pues lo que para nosotros es un deber y un derecho, para muchos otros resulta un lujo.