De padres e hijos

Crítica

“The Place Beyond the Pines” Cruce de caminos (2012), de Derek Cianfrance

Por Sara Méndez

Tras el éxito del drama romántico “Blue Valentine” (2010), protagonizado por Ryan Gosling y Michelle Williams (cuya interpretación le valió una nominación al Oscar), Derek Cianfrance nos trae su nuevo film, “Cruce de caminos”, una historia épica sobre padres e hijos y el legado de sus actos. A pesar de su limitada distribución en Estados Unidos, la película está arrasando en taquilla. Y es que Cianfrance se ha convertido en uno de los directores de cine independiente más admirados de Hollywood.

Como sugiere el título, el film entrelaza las vidas de Luke (Ryan Gosling), un motorista que trabaja en una feria ambulante y comienza a robar bancos tras descubrir que tiene un hijo con una antigua novia (Eva Mendes), y Avery (Bradley Cooper), un ambicioso policía cuya vida familiar está a punto de desmoronarse. Las decisiones de ambos personajes cambiarán el rumbo de sus vidas y tendrán consecuencias a largo plazo.

Lírica y perturbadora, “Cruce de caminos” examina la moralidad del ser humano y explora sentimientos tan profundos como son el amor por un hijo, el sentido de culpabilidad y el ansia de venganza. Al igual que en su anterior film, Cianfrance nos sumerge en la vida de dos familias y nos muestra los retazos dejados por el paso del tiempo. Sin embargo, este es un trabajo mucho más ambicioso. Con una narrativa fragmentada, el film va conectando las vidas de los diferentes personajes y nos arrastra de un lugar a otro para mostrarnos la realidad a través de Luke, de Avery, y más tarde, de sus hijos.

La interpretación de Gosling es cautivadora y domina la historia a pesar de su limitado tiempo en pantalla, pero también caben destacar las interpretaciones de Ray Liotta en su papel de policía corrupto, del australiano Ben Mendelsohn (“El caballero oscuro: la leyenda renace”) y del joven Dean DeHaan (“Sin ley”), quien interpreta al hijo de Gosling. Con planos largos y una composición exquisita, la cámara no siempre muestra lo que queremos ver, creando tensión en la historia.

La escena culminante del film es emocionalmente devastadora y ensalza la actuación de Cooper, cuya interpretación a lo largo de la película resulta un tanto plana al lado de sus compañeros de reparto. Sin embargo, lo que hace de Cianfrance un director especial es su capacidad para penetrar la superficie y mostrar la esencia de las relaciones humanas y los despojos que estas dejan tras de sí. Los detalles en el comportamiento de los personajes son tan sutiles que los convierte en seres imperfectos pero reales. Momentos como en el que Luke trata de limpiarse las manos antes de coger a su hijo en brazos son los que hacen que esta película, dolorosamente honesta, cautive al público. “Cruce de caminos” es una película con alma que, sin ser perfecta, consigue enamorar.