De amor, indios y bandidos

SlowWest2

Crítica

Slow West (2014), de John Maclean

Por Sara Méndez

El británico John Maclean, antiguo teclista de The Beat Band y The Aliens, sorprendió en el último Festival de Sundance con su debut cinematográfico, Slow West. Rebosante de lirismo, el film mezcla diferentes géneros de forma original pero mantiene un ritmo pausado que evita que los cambios resulten demasiado bruscos o que se pierda el tono general de la película.

En el centro de la historia se encuentra Jay Cavendish (Kodo Smit-McPhee), un joven de dieciséis años que ha viajado desde su Escocia natal hasta el crudo oeste americano en busca de su amor, Rose Ross (Caren Pistorious), quien ha huido de la ley con su padre. Las cosas se complican cuando Cavendish se cruza con Silas Selleck (a quien da vida el carismático Michael Fassbender), un caza fortunas que se ofrece a protegerle hasta su destino a cambio de $100. Pero Selleck tiene su propia agenda y los peligros del oeste les acechan a cada paso.

Como si de una leyenda se tratase, Selleck narra su viaje junto a Cavendish a medida que hace una reflexión sobre el sentido de la vida en un mundo en el que la muerte les pisa los talones. Lo bello de la película es la ingenuidad de Cavendish, que a pesar de todo, consigue cambiar el corazón de Selleck. El idealismo propio de la juventud, intacto aún en el corazón de Cavendish, se va rompiendo a pedazos a medida que avanza la historia y nos lleva hacia un final inesperado pero perfecto, en el que se cruzan diferentes personajes entre los que cobra protagonismo Payne (interpretado por Ben Mendelsohn, quien aporta carácter a la historia) y su pandilla de bandidos, a la que perteneció el propio Selleck.

Maclean no sólo muestra talento en el aspecto direccional, en el que ya había hecho sus pinitos con vídeos musicales y un corto en el que participó Fassbender, sino que también destaca su trabajo como guionista. Slow West es una película contenida no sólo en lo relativo al tiempo (dura sólo 84 minutos), sino en los diálogos, concisos y llenos de humor; y en la trama que a pesar de estar llena de acción, mantiene el foco en el amor incondicional que Cavendish profesa a Rose.

Slow West es una historia sobre el paso de la niñez a la edad adulta, pero también es una historia de amistad y de amor; un trabajo hecho con cuidado donde cada detalle pasa desapercibido para crear un todo bello, en el que confluyen la fotografía, la música, el guión y, cómo no, las interpretaciones de Fassbender, Mendelsohn y el joven Smit-McPhee.