Cuando la moda es cine

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Premiados y jurado del MFFF

Crónica del Madrid Fashion Film Festival

Por Sara Méndez

Vivimos en la era digital. En un mundo donde la tecnología es la rueda que da cuerda al mundo. Donde lo audiovisual prevalece. Durante décadas, la moda se ha plasmado en fotografías, pero en los últimos tiempos las grandes marcas han optado por los “Fashion Films”. Lo cierto es que el mercado está en continua evolución y ello requiere nuevos soportes para crear nuevos contenidos que se adapten a los hábitos de la sociedad actual, que vive adherida a las tabletas digitales. Por este motivo no es de extrañar que la imagen en movimiento haya cautivado al mundo de la moda.

Siguiendo el ejemplo de ciudades como Berlín, Tokio o París, esta semana se está celebrando en la Cineteca del emblemático Matadero de Madrid el primer festival internacional de Fashion Films en España, patrocinado por H&M y Aristocrazy (la firma más joven del Grupo Suárez).

La pregunta clave es ¿qué es un Fashion Film? A pesar de la cantidad de profesionales que han colaborado en las conferencias y seminarios, así como en la selección de los fashion films de esta primera edición, la respuesta a la pregunta no es del todo clara. Y es que este es un género nuevo que aún está cogiendo forma, donde queda mucho por explorar y experimentar.

Todo comenzó con los making off de las sesiones fotográficas de las grandes marcas. Poco a poco, esto dio lugar a un producto más sofisticado y elaborado: el Fashion Film, donde la narración es un elemento fundamental. Marcas como Prada, Armani o Cartier han optado por los Fashion Films en sus campañas publicitarias dando lugar a verdaderas obras de arte. Si no, sólo hay que ver First Spring, el corto realizado por el cineasta chino, Yang Fudong, para la colección de Prada en 2010. Otras pequeñas joyas son los cortos que Wes Anderson hizo para promocionar el perfume Prada Candy, protagonizados por la actriz francesa Lea Seydoux, Muta de Lucrecia Martel para Miu Miu o A Therapy, el corto que hizo Roman Polanski para Prada con Helena Bonham-Carter y Ben Kingsley. Como en el cine, las celebrities venden y las marcas de moda optan por utilizarlas como cara para sus campañas. Entre los últimos fashion films de firmas de lujo se encuentran Coco Mademoiselle protagonizado por Keira Knightley y Miss Dior, a quien da vida la bella Natalie Portman. Pero la lista es infinita.

Hoy en día ya no vale vender un producto. Se trata de vender un estilo de vida, unos valores, la esencia de la marca. Los fashion films cuentan historias que permiten soñar y esto es con lo que conecta el consumidor, mucho más concienciado y exigente a la hora de comprar. Pero no sólo las firmas de moda están haciendo fashion films. Revistas como GQ o LOVE han hecho uso de ellos para promocionarse, al igual que marcas como Freixenet, que lo lleva haciendo desde hace años. El mundo audiovisual se ha convertido en el nuevo medio de comunicación del universo de la moda.

La proliferación de los fashion films es lo que ha hecho que surjan festivales para este tipo de producto cinematográfico que no tiene cabida en el circuito de festivales tradicional. El Madrid Fashion Film Festival (MFFF) se ha creado para promocionar el talento audiovisual de profesionales españoles y dar a conocer este nuevo género en nuestro país, donde las marcas aún son reticentes a hacer uso de los fashion films como medio publicitario. A lo largo de la semana se han mostrado los documentales Elio Berhanyer, Maestro del Diseño, de Diego Galán, Scatter My Ashes at Bergdorf’s, dirigido por Mathew Miele, y el documental de Canal + El Fashion Film está de moda, que da algunas de las pautas de lo que es un fashion film, así como “Imágenes de la singularidad”, una exhibición fotográfica de las mejores imágenes de la revista S Moda y la colección de Isabel Marant para H&M, y se han celebrado seminarios con grandes personalidades del mundo de la moda y audiovisual.

Los 25 cortos seleccionados en el MFFF son, sin duda, de una calidad exquisita tanto visual como narrativa. En lo que coinciden el fotógrafo y realizador Eugenio Recuenco y Debbie Smith, directora de nuevos proyectos en Conde Nast y comisaria oficial del MFFF, es en que el fashion film debe tener una sorpresa final como cualquier historia narrativa. Otras características fundamentales: deben enganchar al espectador rápidamente debido a su breve duración, han de apelar a las emociones humanas y la moda, como es lógico, debe ser un aspecto imprescindible del film. Aunque es cierto que en muchas de estas películas no aparece la marca, la ropa tiene una importancia sustancial en la historia, aunque a veces sea de manera subliminal. Otro aspecto común (aunque no indispensable) en muchos fashion films es la sensualidad o la carga sexual de la que hacen uso (véase Mine, realizado por Álvaro de la Herrán para GQ España, inspirado en el best-seller 50 sombras de Grey). Y es que todos sabemos que el sexo vende. A pesar de todo, la variedad de temas es considerable y realmente sorprendente por su creatividad y estética visual.

Uno de mis fashion films favoritos de los seleccionados en el MFFF es Escape from Mondays realizado por Diego Hurtado de Mendoza para Daniel Rabaneda y protagonizado por la modelo Marina Jamieson, quien ganó el premio a mejor interpretación. Y es que lo español triunfa.

El jurado, compuesto por Eugenio Recuenco, Empar Prieto (directora de la revista S Moda), Eugenia de la Torriente (redactora de El País), el diseñador David Delfín, las modelos Laura Ponte y Rossy de Palma, Manolo Moreno (socio y director creativo de Zapping) y Rodrigo Cortés (director, guionista y productor), ya han hecho sus votaciones. El premio a mejor Fashion Film se lo ha llevado Hors d’oeuvre de Monica Menez, que también recibió el premio a mejor dirección de arte, y el premio del jurado al mejor Fashion Film nacional ha sido para Don’t be Cruel de Diana Kust.  Por otra parte, Vera para Maybelline NY ha sido el corto ganador del premio a mejor Branded Fashion Film y Volcano para Hercules Magazine se ha llevado mejor Fashion Film Editorial. La mejor fotografía ha sido para el ya mencionado Don’t be Cruel y el premio a mejor nuevo talento ha sido para La otra por sí misma de Julia Martos.

Por fin, la moda es cine y el cine, es arte.