Con elegancia y estilo

Henry Cavill y Armie Hammer

Henry Cavill y Armie Hammer

Crítica

Operación U.N.C.L.E. (2015), de Guy Ritchie

Por Pablo Álvarez

Son buenos tiempos para los aficionados al cine de espías, tal y como demuestran los distintos títulos que han llegado y llegarán a lo largo del año. A las excelentes Kingsman y Misión Imposible: Nación Secreta, se sumarán dentro de unos meses la última entrega de Bond, titulada Spectre y El puente de los espías, nueva colaboración del maestro Spielberg y Tom Hanks. Para atenuar la espera a tan prometedores proyectos, el espectador podrá acudir estos días a las salas para disfrutar del último trabajo del prestigioso cineasta Guy Ritchie, que ahora nos ocupa.

Operación U.N.C.L.E. se  desarrolla en plena guerra fría, con las dos grandes potencias rivales compitiendo por hacerse con una valiosa información que podría inclinar la balanza a favor de uno u otro bando. Para lograrla, pactarán una tregua durante la que se verán obligados a colaborar enviando a sus mejores agentes a realizar una peligrosa misión. Por el lado de la CIA el perspicaz Napoleón Solo y por el de la KGB el impulsivo Illya Kuryakin.

Al igual que sucediera con el reciente film protagonizado por Tom Cruise, la génesis del proyecto se encuentra en la recuperación de una popular serie de los años sesenta para trasladarla a la gran pantalla. Ritchie, consciente de que la mayoría de los espectadores desconocen el material original, realiza una libre adaptación filtrándola a través de su inconfundible estilo, a la vez que consigue transmitir el espíritu chic y desenfadado característico de la época. El resultado es un entretenido film referencial, en el que la cuidada estética y el indudable carisma que desprenden sus personajes constituyen sus principales virtudes. El director construye una trama arquetípica pero perfectamente orquestada en base a estos elementos, en la que los giros de guión son constantes y las escenas de acción sorprenden por su planteamiento y ejecución. Estas suceden en muchas ocasiones en segundo término, prestando más atención al punto de vista de un personaje en concreto que al espectáculo y usando con originalidad recursos como el montaje en paralelo o la elipsis. Tal y como se ha visto a lo largo de la carrera del realizador, la música siempre ha jugado un papel fundamental a la hora de enfatizar  determinados instantes. En esta ocasión tanto la excelente y bondiana partitura compuesta por Daniel Pemberton, como la estupenda selección de temas clásicos forman una perfecta simbiosis con las imágenes, dando pie a momentos de una indiscutible intensidad.

Tras interpretar a Superman, Henry Cavill corría el riesgo de que su imagen se identificara con la del personaje hasta el punto de que estas fueran indisociables. No obstante el actor consigue ofrecer un registro diferente, demostrando su  versatilidad y presencia frente a la cámara. Por su parte Armie Hammer resulta igual de acertado interpretando al impetuoso agente ruso. Ambos desprenden una gran química juntos, conformando una pareja que pasa de la rivalidad a la camaradería y que supone el verdadero motor que impulsa a la película. La presencia femenina corresponde a unas eficientes Alicia Vikander y Elizabeth Debicki como la independiente Gaby y la pérfida Victoria respectivamente.

Guy Ritchie nos brinda en esta ocasión una pieza de época en la que, a pesar de mostrarse más comedido en algunos aspectos que de costumbre, vuelve a ofrecer su particular sensibilidad como autor. Magníficamente ambientada, resultando cómica pero sin caer en la autoparodia y con una elegancia que transmiten desde sus protagonistas hasta las distintas localizaciones, Operación Uncle se presenta como una superproducción con la suficiente personalidad como para ofrecer un soplo de aire fresco a la cartelera estival.