Churchill

Brian Cox como Winston Churchill © Graeme Hunter Pictures

Las múltiples batallas del líder

Por Guillermo López García

Dirigida por el australiano Jonathan Teplitzky (The Railway Man, Burning Man) y escrita por la historiadora y escritora británica Alex von Tunzelmann, que debuta con un primer guión para el cine sobrio y elegante, Churchill se revela como un original acercamiento al género biográfico que destaca sobre obras similares gracias a la sobresaliente interpretación de su protagonista, Brian Cox, y a una acertada selección de sus compañeros de reparto y una delicada banda sonora compuesta por Lorne Balfe, colaborador habitual de Hans Zimmer.

Sir Winston Leonard Spencer Churchill (Blenheim Palace, Oxfordshire, 1874 – Londres, 1965) fue posiblemente el británico más popular de la primera mitad del siglo XX y puede que el político más sobresaliente de su tiempo.  Líder del Partido Conservador desde 1940 hasta 1955 y primer ministro del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, gran orador y estadista además de Premio Nobel de Literatura en 1955 por su «dominio de las descripciones biográficas e históricas así como por su brillante oratoria en defensa de los valores humanos exaltados». Churchill fue un hombre de una energía y visión extraordinarias y así lo expresa el director a través de la piel y los gestos de Brian Cox. 

Teplitzky sitúa la acción en el verano de 1944. Faltan alrededor de 72 horas para el desembarco de Normandía (llamado en clave Operación Overlord). Se decidía entonces el destino de Europa, de la civilización occidental. En ese momento histórico de máxima gravedad observamos a un Churchill, perdido, nervioso, extraño, insufrible, tierno, compasivo y asustado. El hombre construido por Cox se encuentra a sí mismo alejado de la realidad, buscando un nuevo papel que desempeñar. Siente en su propia figura el horror de la guerra y no puede dejar de ver las playas llenas de sangre y los cuerpos de los jóvenes soldados repartidos por las costas de toda Europa. Ve un continente que se precipita al vacío con la salvaje invasión de las tropas de Hitler. Es una batalla a vida o muerte. Y en ese momento, el primer ministro del Reino Unido choca con un nuevo líder más carismático, algo más joven y poderoso Dwight D. Eisenhower (John Slattery) que dirige las acciones militares de los Aliados con el importante apoyo del propio Rey Jorge VI (James Purefoy). Churchill ha perdido capacidad de mando y debe transigir con el control de sus tropas por parte de los americanos. Las constantes batallas que mantiene con diferentes sectores del ejército y con el propio Eisenhower además de la explosión de sentimientos a la que le obliga a enfrentarse su mujer (Miranda Richardson) después de años de difícil convivencia consumen la débil salud física y mental del político. 

Finalmente y como es sabido, la operación militar efectuada por los Aliados culminó con la liberación de los territorios de Europa occidental ocupados por la Alemania nazi. El partido conservador perdió las elecciones generales de 1945 y  Churchill lideró la oposición hasta 1951, año en el que consiguió volver a ser primer ministro, hasta su retiro en 1955. 

Lo que hace Cox en esta película es dejar al espectador asistir a un brutal combate interno. Podemos ver y sentir su Churchill desde la primera a la última escena. La playa, el sombrero y el puro. Un personaje recreado por un artista excepcional.

Título original: Churchill (2017)

Duración: 110 min.

País: Reino Unido

Director:Jonathan Teplitzky 

Guión: Alex von Tunzelmann

Fotografía: David Higgs

Música: Lorne Balfe

Reparto: Brian Cox, Miranda Richardson, John Slattery, James Purefoy, Julian Wadham, Richard Durden, Ella Purnell, Danny Webb, Jonathan Aris, George Anton, Steven Cree, Angela Costello, Peter Ormond, Suki Waterhouse.

 

 

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