Baile de imanes

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Crítica

Main dans la main (2012), de Valérie Donzelli

Por Claudia Lorenzo

Hace poco más de dos años Valérie Donzelli arrasó en el Festival de cine de Gijón con Declaración de guerra, una precursora del argumento del Broken Circle Breakdown que tornaba en un canto a la vida, la alegría y la esperanza. El relato de una pareja apasionadamente enamorada que decide luchar con ilusión y optimismo cuando su hijo se ve afectado por un cáncer estaba inspirada en la propia historia de la realizadora y de su pareja y co-protagonista, Jérémie Elkaïm.

En Main dans la main, siguiente proyecto de la directora, guionista y actriz, Donzelli se reserva un papel secundario y le otorga el protagonismo femenino a Valérie Lemercier. Ella interpreta a Hélène Marchal, directora de la Ópera de París, una mujer un tanto estirada, reservada e íntimamente unida a su mejor amiga, Constance de la Porte (Béatrice de Staël) que desconoce cómo vivir independientemente. Su monotonía cambia un día en el que se encuentra en el trabajo a Joachim (Elkaïm), un trabajador que pretende medir los espejos del lugar para cambiarlos y acaba besando sin remedio a la jefa. Desde ese momento, Hélène y Joachim viven casi pegados, literalmente. Una fuerza incontrolable les impide separarse el uno del otro y caminar en direcciones contrarias. Sin conocerse, ambos se ven obligados a compartir trabajos, comidas privadas, visitas al baño y hasta cama. Precisamente el imán que les atrae será lo que acabe forzando el surgir de sentimientos que no estaban previstos.

Donzelli, que ya apuntaba maneras en algunos momentos bizarros de Declaración de guerra, se lanza aquí a la comedia más absurda y más francesa, ignorando la alegoría del magnetismo en la atracción física y aplicándola de forma clara y, en algunos momentos, hilarante. Es precisamente su forma de tirarse de cabeza a un planteamiento que podría no tener el más mínimo sentido lo que hace que, últimamente, la propuesta funcione. Igual que los amigos y vecinos de Ryan Gosling en Lars y una chica de verdad asumían las rarezas del protagonista y le ayudaban a mantenerlas sin mencionar su extrañeza, aquí la sociedad parisina acepta que, de la noche a la mañana, la directora de su compañía de danza más importante vaya constantemente pegada a un chico quince años más joven que ella. Donzelli se conforma con interpretar a la hermana del protagonista, que ve cómo sus invisibles lazos afectivos se ven reemplazados por la necesidad física de Joachim de estar cerca de Hélène.

La directora firma aquí una obra muy interesante, de menos calado emocional que su anterior película, pero de igual valentía y originalidad. Teniendo en cuenta que en España vamos con algo de retraso, y que Main dans la main es de 2012, esperemos que su siguiente filme, el ya estrenado en Locarno Que d’amour, no tarde mucho en verse aquí.

Main dans la main puede verse hasta el 27 de abril en el Atlántida Film Fest de Filmin.