ARGO

Ben Affleck as Tony Mendez in “ARGO,”

Crítica

Por Angeles García | San Sebastían

La revolución de los ayatolás se produce en enero de 1979 y las calles se llenan de manifestantes contra las embajadas de los países que han sostenido y apoyado el régimen corrupto de los Pahlevi. Estados Unidos encarna la imagen del enemigo y a su embajada se dirigen las masas de manifestantes. El 4 de noviembre de 1979, civiles y militares consigen entrar  en la sede de la embajada de Washington en Teherán y toman como rehenes a 52 diplomáticos. Solo seis de ellos consiguen escapar y se esconden  en la vivienda  del representante diplomático de Canadá.

El desenlace de la historia es conocido. Lo que no se había explicado al detalle era como habían conseguido ser rescatados. Esa información permanecía detallada en documentación secreta del pentágono desclasificada hace un par de años. Por esos viejos papeles se supo que el plan fue hurdido por un ex agente de la CIA especializado en evasiones imposibles. El agente se llamaba Tony Méndez.

Si hay algo complicado en el mundo del cine o de la literatura es recurrir al suspense cuando todo el mundo conoce el final. En su tercera película como director (Adiós pequeña, adiós y The Town), Ben Affleck  (California, 1972) confirma su talento para  administrar los tiempos detrás de la cámara y tapar la boca a todos aquellos que solo ven en él a un actor regular con un físico imponente. Sus últimas películas como actor (The Company Men) ya dan pistas sobre su interés por problemas universales.  No está de más recordar que como  guionista logró junto a Matt Damon un oscar por  El indomable  Will Hunting.

Argo, interpretada magníficamente por Affleck está producida por otro “multitalento” de Hollywood: George Clooney y protagonizada por un reparto de lujo: Alan Arkin, John Goodman y  Bryan Cranston  (Breaking bad), entre otros.

Affleck (Tony Méndez), es el último recurso para intentar sacar del país a los diplomáticos escondidos en la legación canadiense. Hurde un plan difícil de digerir y autorizar por los prebostes del pentágono.Creará una productora  para dirigir una película de ciencia ficción, Argo, rodada en escenarios iraníes. Se falsificarán los pasaportes de los diplomáticos y los convertirá en localizadores de exteriores. El suspense que Affleck es capaz de crear y el ritmo que le da a algunas secuencias memorables le convierte en un director de los grandes. En el pase de la pelicula en el Festival de San Sebastián, el público gritaba y aplaudía segun los protagonistas iban sorteando las terribles dificultades a las que se exponen. En el festival donostiarra, el filme se exhibió fuera de concurso.

Esperemos que reciba toda la atención que merece en la carrera hacia los Oscar.